
El día de hoy te voy a dar amor
como agradecimiento
a tu labor de todos los días
con la que me haces más fácil la vida.
Tal vez sea algo pequeño
pero será un símbolo
de mi interés por ti
y por compartir juntos.
Hoy y siempre notare
tu ayuda de todos los días
tu entusiasmo
y tu labor invisible, pero imprescindible.
Somos equipo, no soy ni más
ni menos que tú
simplemente nos dedicamos
a trabajos diferentes.
Gracias por atenderme,
por ayudarme,
por tu compromiso de cada día
aunque tus motivos no tengan que ver conmigo.
Por que aún sin conocernos a fondo
trabajamos en equipo
tú haciendo tu labor,
y yo con un pequeño detalle que te pueda ayudar.
Marcia
14 de diciembre 2025

Bueeeeenas noches mis querides lectores, les saludo desde mi rincón favorito para escribir en este dominguito templado de diciembre, esperando que les hayan invitado a muchas posadas y que disfruten mucho de las fiestas.
Y bueno, que sale a la plática todos los años en éstas temporadas decembrinas la cuestión del aguinaldo, que si cuánto debe uno recibir, que si antes de qué día, pero con tantas prisas y compromisos decembrinos a veces no se nos ocurre preguntar cuál es la historia de ésta prestación.
Pues bien, han de saber ustedes que la tradición de dar aguinaldo se remonta a la época de la antigua Roma pero no tenía nada que ver con el aguinaldo que conocemos hoy en día, de hecho se trataba de hacer un intercambio de regalos el primero de enero y un banquete, también en ese entonces se originó la tradición de estrenar algo con el fin de tener buena suerte para el año nuevo.
Como ya sabemos, llega después el cristianismo y los monjes nos cuentan a través de sus escritos históricos que durante estas fiestas de intercambio de regalos que por cierto se llamaban “strenae”, se abusaba mucho de los regalos a los gobernantes y se despilfarraba demasiado, por lo cual suspenden la costumbre tal y como era.
Aunque la costumbre del aguinaldo desaparece a fin de año, se adopta su versión modernizada en las fiestas de bautizo y deriva en lo que hoy conocemos como bolo, ésta costumbre nace en el siglo VI y después se extiende a las fiestas de Navidad y Pascua.
Desde la época medieval, la caridad se convierte en una costumbre navideña, pero no nos confundamos mis querides, la palabra “caridad” no está relacionada con la idea de “limosna”, de hecho la palabra caridad viene del latín “caritas”, que significa amor y compasión, y se relaciona con el adjetivo carus que significa querido o apreciado, en el francés se relaciona con la idea de ayudar a los necesitados y de ahí la idea de que se relacione la palabra “caridad” con limosna.
Bueno, después del breviario etimológico continuemos, estábamos hablando de que en navidad la caridad se convierte en una costumbre, en lo personal creo que es una maravillosa costumbre que podríamos ejercer todo el año, no sólo en Navidad y si significa dar amor a quien lo necesita, ésta persona puede ser alguien de nuestra familia, nuestros vecinos, la persona que nos encontramos en la calle, los amigos, compañeros de trabajo y demás personas que nos rodean, la cuestión es dar y recibir amor.
Bueno, volvamos a la historia del aguinaldo, entonces en la antigua Roma se hacían procesiones en las cuales se ofrendaban regalos al rey sabino y al mismo tiempo los trabajadores más pobres solicitaban “caridad” de puerta en puerta.
Con el tiempo esta costumbre romana llega a México tras la época de la conquista pero tenía una finalidad exclusivamente misionera y evangelizadora, ya saben que los monjes eran los que traían la mayoría de las tradiciones, la costumbre aquí era algo diferente, porque consistía en unas misas que se llevaban a cabo del 16 al 24 de diciembre en las cuales se relataban pasajes con escenas de navidad y para hacerlas más atractivas les agregaron luces de bengalas, cohetes y villancicos y en éstas misas se regalaban paquetes de dulces o comida a los asistentes y eso era lo que se conocía como aguinaldo, de hecho en algunas posadas tradicionales todavía se dan los aguinaldos, que son bolsitas de papel llenas de dulces.
Con el tiempo este regalo evolucionó en un bono económico que se entregaba opcionalmente a los trabajadores y se mantuvo como regalo durante las fiestas decembrinas, principalmente para los niños.
Cuando se promulgo la Constitución en 1917 que por cierto fue la primera Constitución que establece garantías sociales en el mundo, se fue avanzando en los derechos laborales, tales como tener un salario mínimo y un horario de trabajo más adecuado, pero no fue hasta el año 1970 que se establece el aguinaldo como una prestación obligatoria; a nivel mundial, el primer país que empezó a considerar el aguinaldo como una prestación obligatoria fue Italia en 1937 solamente para los contratos colectivos de trabajo y en 1960 replican la prestación a todos los trabajadores.
En México en la ley se establece que el último día para recibir el aguinaldo es el 20 de diciembre y la cantidad mínima a recibir son 15 días de salario por año, si llevamos menos de un año trabajando en una empresa nos darán una parte proporcional, acorde al tiempo trabajado, hay empresas que dan más de quince días de salario en el aguinaldo y eso entra dentro de las prestaciones superiores a la ley.
Ahora ya sabemos de dónde viene la costumbre del aguinaldo, es interesante ver cómo se mezcla con otras costumbres, como la de compartir con los que más lo necesitan, intercambiar regalos o estrenar algo durante el año nuevo.
Las tradiciones son algo impresionante de aprender, me llama la atención el hecho de que pasaron 14 siglos, desde el siglo VI hasta el siglo XX para que el aguinaldo se estableciera como una prestación obligatoria, ja ja entonces ya sabemos qué esperar de la semana laboral de 40 horas (chiste laboral), esperemos que no tenga que pasar tanto tiempo, en fin que eso habla mucho de nuestra calidad como patrones y como personas y de lo “fácil” que nos podemos desprender de algo para darlo a los demás.
En mi caso tenemos en el condominio una señora que nos ayuda a hacer la limpieza y cada año juntamos dinero entre todos los vecinos para darle su aguinaldo, es una bella costumbre en la cual le agradecemos su labor de mantener el condominio bonito y limpio, también todos le damos propina a los meseros que nos atienden, a las personas de la gasolinera que nos despachan, a los que nos estacionan el coche, los que nos acomodan nuestra despensa en el súper y demás personas que nos ayudan como un agradecimiento por su labor, las propinas hacen que ellos se ayuden en sus gastos y son una bonita costumbre que debemos conservar; de repente también he visto el 25 de diciembre en la calle a la persona que va en su coche y reparte pollos rostizados a las personas que están en las esquinas, ya sea pidiendo dinero, vendiendo dulces o haciendo alguna suerte para que les demos dinero, o aquellos que le dan comida navideña a las personas que viven en la calle, en fin, que hay una y mil maneras de ser caritativos con nuestros semejantes, y la historia del aguinaldo es realmente grandiosa y un ejemplo de generosidad, compartamos lo que tenemos con los demás no sólo en navidad, sino todo el año, unos pesitos hacen la diferencia para los que lo reciben y nosotros damos amor.
Eso es todo por hoy mis querides lectores, deseo para ustedes que disfruten mucho de las fiestas y las posadas y sean muy dichosos en compañía de sus seres queridos y gracias por el tiempo que desinteresadamente comparten conmigo cada semana en esta su casa.
Sean compartidos como unas generosas lombrices.
Con amor
Marcia
14 de diciembre de 2025

No cabe duda, se vale soñar
y también se vale
luchar por lo que se quiere
paso a paso, lento pero firme.
Se hace lo que haga falta
para llegar al objetivo
de repente hay dudas
hay nervios, pero se superan.
A veces sucede durante el proceso
que dejamos de confiar en nosotros
vemos la meta demasiado alta
y la ansiedad nos atrapa.
Diría que el sesenta por ciento de las veces
desconfío de mis capacidades
tratando de ser realista
o de no ilusionarme demasiado.
Puedes controlar tu propio desempeño
pero no el de los demás,
es ahí cuando la duda aparece
porque tenemos diferentes habilidades y metas.
En fin, que el objetivo se logró,
la meta se superó mejor de lo esperado
el enfoque del entrenamiento valió la pena
y me dio al final la seguridad que necesitaba.
La planeación nos hace más seguros
sea lo que sea que queramos lograr
nos da ese empuje que necesitamos
para conseguir lo que queremos.
Somos dignos de muchas cosas
y de muchos éxitos también
necesitamos sentirnos valiosos
saber que hay cosas que hacemos bien y mejor.
Esas metas valen la pena
y mejoran nuestra auto confianza
seguimos creciendo continuamente
alcanzamos mejor Yo cada vez.
Lograr nuestros objetivos
da sentido a nuestra vida
la llena de color
y de momentos de triunfo.
Vale la pena el esfuerzo
levantarse más temprano
enfocarse en lo que se quiere
y al final conseguirlo.
Marcia
7 de diciembre 2025

Bueeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo en esta tardecita templada y nublada de domingo desde mi rincón favorito para escribir, a punto de dormirme porque vengo cansada del triatlón que hice a medio día para el que me estuve preparando más o menos largo tiempo.
Han de saber ustedes que siempre me gustó hacer ejercicio pero no siempre podía ser tan constante como ahora, no me encanta la pandemia, pero en mi caso trajo el beneficio de un horario estable en el que puedo controlar mis actividades y ser más ambiciosa con mis metas deportivas.
Cuando iba en la universidad estuve en el equipo de atletismo y natación, en lo que me desempeñe mejor fue en la natación ganando un par de medallas de tercer lugar, entre la escuela, la casa y las horas práctica era difícil dedicar más de cuatro meses antes de cada competencia para entrenar.
Nunca imaginé haber sido buena en ninguno de los deportes que practicaba y lo que menos sabía es que era cuestión de constancia, que era lo que no podía dar en ese momento.
Traduciéndolo a la vida, se necesita constancia para todo, en ese tiempo la constancia y el enfoque principal estaba en terminar mi carrera y lo hice, y eso me ayudó a alcanzar la siguiente meta y después otra más y así sucesivamente.
Total que la vida está llena de metas, sobre todo cuando en nuestro pensamiento sigue fija la idea de: “ya logré esto, ahora quiero lograr aquello”, nunca dejamos de tener metas y luego logros, el cielo es el límite para nuestros sueños y para la felicidad que viene en consecuencia.
¿Que hay momentos tristes que de repente nos detienen? ¡Sí que los hay! Pero esa misma tristeza y ese mismo coraje nos pueden dar el impulso que necesitamos para seguir en busca de ese sueño que queremos logrparapueden ser el punto de partida para descubrir nuevos sueños, como me pasó a mi.
Hace tres años que llegué a la acuática Nelson Vargas, iba con la idea de poder aliviar la condición de mi columna para dejar de sentir ese dolor lumbar que me impedía hasta llegar al baño sola de cuando en cuando, también quería aliviar el dolor de mis rodillas y de mi coxis para ver una película en el cine o sentarme a escribir en mi blog sin sufrir; iba derrotada, pensando que mi cuerpo ya estaba muy dañado para mi edad y el primer comentario del profe Mario, que fue quien me dio mi primera clase fue: “no te preocupes, aquí todos estamos chuecos”, eso fue un bálsamo para mi corazón, él no se imagina lo bien que me hizo escuchar eso, sobre todo después de haber terminado una relación de once años y de la reciente muerte de mi madre, recibir la noticia de que si no hacía ejercicio mi movilidad se vería afectada en unos años y el dolor aumentaría, no era precisamente lo que hubiera querido escuchar considerando por lo que acababa de pasar, por eso aprecie el comentario del profe Mario y me sentí más que bienvenida en mi primera clase.
¡Cómo iba a saber que tres años después me iba a ver en un escenario totalmente diferente!, con muchos nuevos amigos, más fuerte y jovial que nunca, entrenando para mi primer triatlón, ¡nunca en la vida pensé que yo haría un triatlón! No había estado en mis planes dedicarme al ejercicio como lo hago ahora y sobre todo no imaginaba que lo iba a disfrutar tanto y que el hecho de hacerle caso a la ortopedista me fuera a cambiar la vida de esa manera, por supuesto la primera meta que era vivir sin dolor se logró hace ya algunos meses, requiere cuidado, esfuerzo y constancia, pero vale la pena poder hacer cosas, tal vez no como antes porque ya no puedo ni siquiera trotar, pero ¡qué caray! Lo que todavía puedo hacer me lleva a lograr metas que antes no hubiera imaginado y eso es lo importante.
¿Cuál es el mensaje en este tipo de historias?
No minimizarnos, confiar en lo que podemos hacer, quitar de nuestro pensamiento la frase “o puedo”.
La planeación y la preparación es crucial para todo lo que queremos lograr.
Aceptarnos como somos y fijarnos metas acorde a nuestras posibilidades, yo no hubiera logrado esto en mi primer año en la acuática y en ese tiempo las metas y los logros fueron otros.
La voluntad es lo que nos guía en el día a día, cuando voy a entrenar, entreno en serio, dando todo de mi, cuando descanso, descanso en serio, sin sentirme culpable de no haber entrenado, llevo una dieta adecuada y voy al médico cuando lo necesito.
La constancia es clave para todo lo que queremos lograr, voy a mis entrenamientos con regularidad y con base a mi desempeño planeo las metas que quiero lograr.
Se vale disfrutar lo que hacemos y hacer cosas que nos hagan felices, se vale tener metas en todos lados, familiares, profesionales y personales o no tener meta alguna por momentos, lo importante es que ese día a día sea lo que queremos hacer y nos haga felices.
La vida es tan corta que más nos vale disfrutarla al máximo.
Eso es todo por hoy mis querides lectores, gracias por su compañía de cada domingo desde hace más de cinco años en esta su casa ¡y vamos por más!
Vamos por más sueños, por más esfuerzo y por más logros y la historia nunca se acaba…
Por cierto, no nada más hice mi primer triatlón, sino que nos cambiaron las distancias, tuvimos que nadar, pedalear y caminar más de lo esperado, fueron 400 metros de nado, 10 km de bicicleta y 3 km de caminata y mi tiempo fue de 59 minutos con 50 segundos, lo cual me llevó a lograr el primer lugar en mi categoría.
Por lo pronto les espero la semana que viene con otra historia que nos haga pensar y sentir y tal vez hasta aprendamos algo.
Seamos exitosos cada quien a su manera como unas disciplinadas lombrices.
Con amor
Marcia
7 de diciembre 2025

En ocasiones no es cuestión
de ser conformista
sino de ser realista
en el acontecer del día a día.
Aceptar mi verdadero ser
y las posibilidades de mi persona
planear los proyectos
de acuerdo con lo que quiero ser.
No es cuestión de ser derrotista
sino de ser agradecidx
no es cuestión de carecer de ambiciones
sino de apreciar lo que tengo.
Preparar el camino para lo nuevo
y despedir lo viejo con amor
permitiéndole tener otra historia
con alguien más que lo verá con novedad.
Y en mi realidad aterrizo mis sueños
uno a uno
y me permito volar
hacia nuevos proyectos.
No es cuestión de ver qué falta
sino lo que se ha logrado
ver el vaso medio lleno,
y nuevamente agradecer por ello.
Agradecer, todos los días
viendo lo que se tiene
como un tesoro
que existe sólo para mí.
Regalo del cielo o de la vida
da igual
maravilloso escenario
para el disfrute de mis ojos.
No es cuestión de ignorar,
sino de mirar cada detalle
y sorprenderme día a día
con la bondad del universo.
Soy sólo un grano de arena
entre un mar de maravillas
vivo flotando con todas ellas
soy parte de ellas y ellas de mí.
Soy un grano maravilloso
en un mundo hermoso por igual
creación excelsa que me permite
con sólo ser, alcanzar mi propia grandeza.
Marcia
30 de noviembre 2025

Bueeeeenas noches mis querides lectores, les saludo en este dominguito fresquito desde mi rincón favorito para escribir, ya despidiendo nuestro mes de octubre lleno de magia y de tradiciones, que disfrutamos tanto recordando a los que ya se nos adelantaron en el camino y las anécdotas que con ellos vivimos ¡qué maravilloso regalo es el final de octubre y principio de noviembre! Y cómo se disfruta la tradición de la ofrenda, llena de color, disfrazarse ya sea para día de muertos o para halloween, el pan de muerto delicioso, la calabaza en dulce, las calaveritas de chocolate, de amaranto y de azúcar y todas las delicias tanto visuales como alimenticias que disfrutamos en esta querida época que se nos fue en un parpadeo.
Y bueno, como todo, se acerca el aguinaldo y viene la temporada de renovar ciertas cosas, arreglar otras, de empezar esa tarea de evaluación de nuestras vidas empezando por nuestro closet, despidiendo lo que ya no nos es útil para que tenga una nueva vida con alguien más y ese alguien le llene de amor como yo lo hice en su momento, tal vez es demasiado amor por las cosas, pero recuerdo las aventuras que tuve con esos vestidos o con esos pantalones que no me quedan más porque perdí peso y es momento de darle la bienvenida a ropa de mi talla y dejar ir lo que ya no pude adaptar a mi nueva talla; el día de hoy cuando me probaba la ropa me quedé pensando: si la prenda tiene demasiada tela porque es de una talla mayor me veo más delgada de lo que realmente soy, en realidad necesito prendas que tengan la cantidad justa de tela, ni más ni menos.
Y así es la vida también, así son nuestras posibilidades también, no es que seamos conformistas o que estemos inventando excusas, es que hay una cantidad adecuada de todo para cada quien, una cantidad de kilos, de comida, de amor, de estudios, de deporte, de trabajo, de todo, cuando estamos en nuestros niveles saludables estamos sanos y felices, tenemos equilibrio y balance en nuestra vida, agradecemos lo que tenemos y nos consideramos bendecidos y dichosos, llega un momento en que no necesitamos más porque tenemos todo lo necesario para ser felices y experimentamos la felicidad en el día a día.
Y ¿qué pasa cuando no todo en la vida es felicidad y algo me molesta como si de una piedra en el zapato se tratara?
Precisamente este momento de limpieza antes de las fiestas de navidad y fin de año nos permite evaluar lo que se ha logrado, lo que aún está por lograrse y nos permite poner nuevos objetivos para el año que viene, detectar lo que está impidiendo nuestra felicidad y planear en consecuencia, una vida planeada es una vida mejor aprovechada, somos sólo un suspiro en esta inmensa realidad de tiempo y espacio, de nosotros depende si ese suspiro es fuerte y lleno de emoción o si es tímido y quedo, es decisión de cada quien.
Lo importante es no quedarnos con las ganas.
Ganas de lograr objetivos, de abrazar, de besar, de amar, de conseguir, de disfrutar, tenemos ganas de todo y una ventana infinita de posibilidades se abre ante nosotros con la llegada de un nuevo año, tenemos un mes para planear cuáles serán nuestros sueños y objetivos del año que viene, para ir despidiendo con amor las cosas, los logros y los sucesos que conformaron este año y para descubrir nuevos sueños que nos harán felices de ahora en adelante.
Cada día un nuevo yo agradecidx.
Aprender algo, lograr algo, hacer algo por primera vez, atreverme a algo, retarme, consentirme, premiarme, apreciarme, aceptarme como soy y abrir los ojos a mi propio crecimiento diario, darme cuenta de la maravillosa persona que soy y del maravilloso universo que me rodea, incluyendo las personas que me rodean y me aman, por las cuales agradezco.
Este fin de año voy a agradecer por las personas que me acompañaron durante todo el año, por las nuevas relaciones, por las que ya no están, los sucesos agradables y no tan agradables de los que aprendí, por los logros que hubo y lo que todavía queda por hacer, voy a hacer limpieza en mi interior para empezar el año con toda la actitud, con ganas de crecer, de lograr y de amar sin límites.
Es hora de la limpieza de preparación para recibir un nuevo año y qué mejor que hacerlo con tiempo.
Eso es todo mis querides lectores, les agradezco su compañía de cada semana en esta su casa y les espero la semana que viene con otra historia que nos haga sentir y pensar.
Sean espiritualmente limpios como unas higiénicas lombrices.
Con amor
Marcia
30 de noviembre 2025

Ni más, ni menos
exactamente así
con la cantidad justa
así me amo.
Entiendo mis carencias
las perdono y las acepto
sé que tengo errores, mil
no soy la mejor, ni busco serlo.
En el camino a la perfección
nunca fui muy bendecida
rara vez he sido primera en algo
pero hay cosas que hago muy bien.
Como todo, somos buenos y malos
nunca perfectos, perfectibles,
en constante movimiento
cada día aprendemos algo.
Mi vida es prueba y error
constante
puedo hacer daño sin querer
y tomar malas decisiones.
Aprendí a ser paciente
quererme como soy
tomar mis defectos con filosofía
fijarme objetivos reales.
El equilibrio ideal
entre mi mente, cuerpo y espíritu,
el secreto de mi felicidad
por fin lo he encontrado.
Descubrí, en el amor propio
la respuesta a muchas preguntas
las razones de mis carencias
y el motivo de mi existir.
Que no hay persona más importante
para mí que yo
de mi mismx parte todo
lo bueno o malo que haya en mi vida.
Que si las cosas son difíciles
puede ser por mis malas decisiones
no hay nadie a quien culpar
y sí errores que enmendar.
Con amor hacia mí,
paso a paso
aprendí a darme día a día
la prioridad que necesito.
Verme con nuevos ojos
saber lo que merezco y lo que quiero lograr
quererme más, fue la respuesta
a una vida antes incompleta.
Marcia
23 de noviembre 2025

Bueeeeenas noches mis querides lectores, les saludo en esta nochecita fría de invierno desde mi rincón favorito para escribir.
Sucede que ayer entró el invierno y ya como que se siente el frío característico de la temporada, anda la gripa por doquier y a mí como que me da y como que se arrepiente, mientras hay días que mejor decido descansar para que no me vaya a dar una súper gripa por exceso de cansancio, ya que han sido semanas de maratón dos veces por semana y el día de hoy competencia de 5 km de caminata, que se oye fácil pero sí cansa, además de que me da súper hambre, así que algún esfuerzo anormal debo de hacer para que me de tanta hambre las veces que voy a competencias de caminata.
Pero bueno, uno por uno los compromisos se van concretando, mientras no me enferme todo está bien, porque hoy en día las gripas son bastante molestas, a mi me duelen los brazos como si hubiera hecho mucho ejercicio, la cadera, la cabeza, la garganta, por dentro de la nariz, no puedo respirar bien y viene el constante lagrimeo, secreción nasal y demás molestias, bastante inutilizantes.
Y parte de esto mismo tiene que ver con el tema de hoy, conocer a nuestro cuerpo, yo ya sé que mi voluntad es fuerte, mucho más que mi organismo y que a veces debo darme tiempo para descansar y tomar las cosas con paciencia y con calma para de veras disfrutar lo que hago, sabemos que incluso las cosas más buenas con exceso se convierten en perjudiciales y también es importante saber hasta qué punto podemos estresarnos para cumplir nuestros propósitos, ponernos metas reales y que esas metas vayan alineadas con nuestro bienestar.
Es importante que nos reconozcamos como el centro de nuestras buenas intenciones, procurar vernos y sentirnos bien en todo momento por medio de hábitos físicos y psicológicos saludables.
Todo empieza con la percepción que tenemos de nosotros mismos, cuando somos pequeños, son los demás los que determinan lo que percibimos de nosotros, cuando estamos acostumbrados a que siempre nos regañen por todo empezamos a pensar que no somos buenos para nada y que no merecemos nada bueno y cuando crecemos seguimos con esas mismas actitudes en contra de nosotros mismos que se reflejan en malos hábitos alimenticios, de horario y de ejercicio, priorizamos a las demás personas sobre nosotros, creemos que las críticas de los demás son más acertadas que nuestra percepción, hablamos mal de nuestra persona, nos invalidamos, nos resignamos y nos exigimos demasiado.
Y esta actitud de falta de amor propio se va reflejando en todo lo que hacemos y en nuestras relaciones con los demás, también puede suceder que nuestros ejemplos a seguir hayan sido personas que no tenían amor propio y aprendimos que esos sentimientos hacia uno mismo son normales; es como cuando alguien nos dice: ¡qué bonita o guapo te ves! Y contestamos “favor que me haces”, ¿como que por qué la otra persona tiene el mérito sobre mi persona? O como cuando nos dicen: ¡qué bien te quedó la comida! O ¡qué buena presentación /clase / trabajo hiciste hoy! Y contestamos con algo que hicimos mal, gracias, pero le faltó sal o me equivoqué en esto o aquello o el mérito no es mío y demás, humildad mal entendida y exagerada minimizando nuestros éxitos.
Hay que ser bien honestos con nosotros mismos y preguntarnos si tenemos este tipo de respuestas negativas cuando alguien nota algo positivo de nosotros, porque esa percepción puede ser el principio de una actitud perjudicial de falta de amor propio.
Pero ¿qué es el amor propio?
El amor propio es la aceptación incondicional de nuestro ser, sabiendo que no somos perfectos y aceptando nuestras imperfecciones completamente.
Cuando realmente nos amamos , empezamos a admirar las partes positivas de nuestro ser, aprendemos sobre nosotros mismos y empezamos un camino de crecimiento hacia el yo que queremos ser, sabemos que de repente nos vamos a equivocar pero nunca perdemos la voluntad de crecer, al mismo tiempo dejamos de compararnos con otras personas y establecemos nuestros propios objetivos.
Nos volvemos la persona más importante para nosotros mismos, pues dependemos de situaciones, personas y cosas que nos hagan felices y buscamos esa felicidad, paz y bienestar en todo momento.
Entendemos que somos un todo, mente, cuerpo y espíritu y que si una de nuestras partes está mal, todo el organismo estará mal, por eso se vuelve primordial para nosotros el tener hábitos saludables, cuidando nuestro templo físico lo más posible, escucharnos y tomar nuestros sentimientos y síntomas como una prioridad y actuar en consecuencia.
¿Cómo puedo alimentar mi amor propio?
Déjate cuidar, se vale pedir y aceptar ayuda de otros en todo momento.
Reorganiza tus prioridades, de tal forma que tu persona tenga prioridad.
Adapta tus exigencias hacia los demás y hacia ti mismo.
Conócete, ya que de eso dependerá saber qué quieres y no quieres en tu vida y qué te hace feliz y fijar objetivos acorde.
El hecho de que no nos hayan enseñado a tener amor propio no quiere decir que no podamos aprenderlo, independientemente de la edad que tengamos podemos cambiar la percepción que tenemos de nosotros y empezar un mejor cuidado de nuestro ser.
El hecho de que tengamos amor propio o no a nadie le importará, sin embargo si tenemos contacto con personas más jóvenes, ése es el ejemplo que les estaremos dando y así seguirá la cadena de falta de amor propio individual y colectiva hasta que decidamos terminar con ella y buscar un futuro más alentador.
El amor nos puede cambiar, más aún si es el amor hacia uno mismo.
Eso es todo por hoy mis querides, les agradezco infinito su asistencia de hoy a esta su casa y les espero la semana que viene con otra historia.
Sean amorosos con ustedes mismos como unas valiosas lombrices
Con amor
Marcia
23 de noviembre 2025

En una plática cualquiera
con mi hijo generación Z
justo el día de la manifestación
una frase incómoda surgió.
“Me educaste para un sistema
que ahora ya no funciona”, escuché
mi primer sentimiento
fue de culpa ¿Cómo no lo pude prever?
Y es que, como padres,
acostumbramos controlar todo, cuidarlo todo
para que a ellos nada les cueste trabajo
y cuando algo se sale de control, nos culpamos.
En el momento, la crítica contra el gobierno
fue mi respuesta
excusando mi “falta de previsión“
pero un pensamiento rondaba hasta hoy.
Cuando tienes un hijo
¿Cómo vas a saber lo que va a pasar
veintiséis años después?
uno pone su mejor empeño en cada momento.
Ya en la mañana pensando
y recordando, me di cuenta
de que yo tampoco la tuve fácil
nadie me regaló nada.
Me case sumamente joven y
tuve que prepararme primero y después ir
de empleo en empleo
hasta encontrar algo bueno para todos.
Con el tiempo fui aprendiendo
y creciendo,
fue difícil, si
pero tenía juventud, y ganas.
Tenía compromiso con mis hijos
que ahora ya crecieron
y se encuentran en un mundo
tal vez más dificil que el mío.
Tal vez sea que la vida es más difícil
cuando no tenemos dirección
ni empeño por cumplir nuestros sueños
el gobierno de ahora se parece mucho al de antes.
Sabemos que en el país
hay mucho que mejorar
pero no podemos usar eso como excusa
para rendirnos en nuestra propia vida.
¿Cuál era la diferencia
entre el antes y el ahora?
que yo lo seguí intentando
hasta que conseguí un ¡si! Que me gustara.
En el balance de mi vida
tal vez las cosas fueron diferentes
pero si algo queremos lograr
tenemos que poner empeño.
Dependiendo del tamaño de nuestros sueños
es el tiempo que debemos dedicarles
es algo muy personal
que nadie vendrá a enseñarnos.
Y no es culpa de los mayores
o de otras generaciones
en nuestras manos está el cambio
y el rumbo de nuestras vidas.
Marcia
16 de noviembre 2025

Bueeeenas noches mis querides lectores, les saludo en este dominguito fresco desde mi rincón favorito para escribir, espero que este domingo sea tan descansado para ustedes como lo fue para mi y que lo hayan aprovechado de la mejor manera.
Es un hecho que estamos viviendo tiempos difíciles como país y hay tantos cambios que a veces cuesta trabajo ponerse al día; antes me tocaba el papel de crítica de los mayores, del sistema y de mis propios padres, era el momento de culpar a todo y a todos, ahora estoy del otro lado, bien me dijo mi abuelita: “como te ves me vi y como me ves te verás“ y hasta en los hechos me veo como mi abuelita, tratando de mantenerme al día con los pensamientos de los jóvenes de hoy.
Algo que me agrada mucho sobre la marcha de la generación Z de ayer, es precisamente eso: que se organizaron para ir a quejarse de un gobierno que no les da oportunidades, de un sistema que te ofrece que si pones empeño en estudiar vas a encontrar una forma de vida, lo que no te dicen es que es difícil el camino y da la casualidad de que hay muchas empresas que se jactan de ser “formales” cuando no lo son, hay mucho fraude, mucho robo y mucha dificultad para encontrar un empleo que valga la pena y que te de lo necesario para vivir una vida digna; hay mucha corrupción por doquier y nadie te dice tampoco que cuando terminas la escuela te conviertes de ser estudiante a ser un desempleado, porque no hay trabajo que valga la pena que se encuentre fácil.
Definitivamente no podemos descalificar la opinión de nuestros jóvenes, en encuestas oficiales podemos ver que en el mes de noviembre 2025, 37 millones de personas se encuentran entre los 13 y los 28 años, de los cuales 69% reprueba la estrategia de seguridad del actual gobierno (Reforma).
43% percibe un aumento en la corrupción (Encuesta nacional de cultura y política).
61% se sienten desprotegidos por la violencia (Inegi)
28% están desempleados o subempleados (ENOE, tercer trimestre)
Y la gota que derrama el vaso es el asesinato del alcande de Uruapan, Carlos Manzo y la indiferencia y desacreditacion del gobierno ante estos hechos.
Y entonces estos jóvenes se manifiestan porque dicen que están hartos de agachar la cabeza, que no son de ningún partido y que están cansados de gente que sólo abusa del poder.
De repente algo me sonó conocido, esta situación de pobreza, de impunidad, de dificultad para la clase trabajadora no es de hoy y aunque nuestros jóvenes nos reclamen ahora por no ver antes a lo que se iban a enfrentar, esto viene siendo un reclamo que no tiene fundamento, puesto que nadie tiene una bola de cristal para saber cómo va a estar el país en treinta años y si a tu retoño le va a costar ganarse la vida o no.
El hecho es, que si queremos algo, llámese un país equitativo, limpio, sin corrupción, o un trabajo estable y un lugar dónde vivir, nadie va a venir a darnos lo gratis, (a menos que lo heredemos), tenemos que luchar por ello y no nos podemos rendir ni aceptar un no como respuesta y tampoco podemos culpar a otros de la difícil situación puesto que la “situación” siempre ha estado difícil, lo diferente es la actitud que las diferentes generaciones han tenido frente a la misma situación.
Yo sé que a la generación de ahora no le gusta el sistema en el que vivimos, pero ese mismo sistema es el creó el streaming, los celulares y los juegos de video que tanto disfrutan y a los que les dedican tantas horas de su valioso tiempo, la diferencia es cómo lo invertimos, si lo vemos pasar llegando al nivel máximo del videojuego o buscando nuestro propósito en la vida, depende de cada quien y es muy respetable lo que cada quien decida hacer con su propia vida, si queremos calidad de vida, lo podemos lograr, si queremos una vivienda digna, un trabajo estable, lo podemos lograr también, pero lo cierto antes y ahora es que nadie va a venir a regalarnos nada y nos va a costar trabajo y tiempo.
Respeto mucho que nuestros jóvenes se manifiesten, se inconformen, porque sólo así podremos lograr un mejor país para todos, no piensen que nosotros por ser mayores no nos inconformábamos y no nos quejábamos de la situación económica, claro que lo hicimos y aunque tal vez no se vean, hay cambios, los cambios a favor y en contra los hacemos todos, pues somos una sociedad en la que nos guste o no, lo que hacemos o dejamos de hacer tiene un impacto en nuestra vida y en la de las generaciones por venir y en el momento en que nos empezamos a responsabilizar de nuestras propias decisiones y somos más críticos con nuestras propias omisiones, nos ganamos el derecho a exigir lo que nos merecemos y la lucha empieza a tomar rumbo.
Pero no sin luchar, no sin esforzarnos, no sin trabajar por ello.
La vida es así, si queremos miel nos la tenemos que ganar, no hay de otra, tal vez veamos los problemas como un pozo sin fondo en el que no hay solución, tal vez la impunidad y la corrupción nos hayan rebasado, tal vez la codicia sea más importante que la vida de las personas, tal vez, pero sigamos luchando por lo que es justo y no aceptemos un no como respuesta, hay miles de soluciones a los miles de problemas que enfrentamos hoy, sólo es cuestión de no rendirnos.
Eso es todo por hoy mis querides lectores, les agradezco infinito su asistencia de hoy a este su blog y les espero la semana que viene con otra historia que nos haga sentir y pensar, y tal vez hasta aprendamos algo.
Sean imparables como unas activistas lombrices.
Con amor
Marcia
16 de noviembre de 2025