
¡Atrévete!
escucha a tu interior
analiza tus sentimientos
y luego expresa tu deseo.
Nos enseñaron a callar,
a ignorar lo que pasa dentro
que todo era más importante
que nuestro sentir frente a la vida.
Alza tu voz, exprésate y di
lo que te causa molestia
a quien lo quiera escuchar
y luego sigue adelante.
Escucha lo que está dentro,
no lo ignores
es más importante tu sentir y bienestar
de lo que te enseñaron.
Para evitar nuestro molesto llanto
nos distraian de nuestro sentir
para no lidiar con el conflicto
callaron nuestra voz.
Nadie puede tener paz
sin entender a su interior
hay cosas que se pueden tolerar
pero algunas no son negociables.
Sobre todo cuando está en juego
nuestro bienestar, nuestra dignidad,
no te calles, ¡denuncia!
la molestia, la grosería, la opresión.
El hecho de que vivamos
en un mundo opresor
no quiere decir que debamos soportar
el volcán en nuestro interior.
Es molesto, si, pero necesario
cuando algo nos molesta
expresar nuestro sentir
y hacernos caso cuando nadie lo hace.
Créete a ti mismx primero
y luego expresa,
ya basta de que por ser elegante,
consideradx, nos comamos nuestros sentimientos.
Lo primordial es entender
que nadie leerá nuestra mente, por eso
alza tu voz, si alguien responde, bien
y si no, no importa, sigue tu andar.
Marcia
3 de mayo 2026

Bueeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo en este dominguito de lluvia ligera y mala calidad del aire en nuestra amada CDMX, sigamos esperamdo y rogando por que la temperatura baje, que haya mejor clima y que la lluvia se lleve el malestar de nuestro aire junto con todos sus contaminantes y se lleve también nuestros pesares, agua que purifica, purifica nuestro ser para que podamos seguir adelante con un corazón limpio lleno de paz.
A veces tenemos altibajos en nuestra vida y necesitamos sanar, sin embargo puede suceder que por una coincidencia nos demos cuenta de que nuestros altibajos no son tan grandes como creíamos, porque la situación de otros puede ser peor.
Pero ¿qué tienen que ver las mamás con callar nuestros sentimientos y los altibajos de la vida?
¿Es en serio? ¡Las mamás son expertas en callar sus sentimientos!
¡Mentiras, mentiras y mentiras!, sonrien cuando lo que quisieran es llorar porque la situación requiere no llorar en ese momento, ni en muchos otros; para no derribar nuestra vida de cuento de hadas en recorcholis, se comen sus preocupaciones, sus indignaciones, sus sentimientos, soportan humillaciones, hambre, cansancio, malestares, con tal de que nosotros estemos bien, que sigamos viviendo nuestra vida color de rosa mientras a ellas por dentro las carcome lo que quieren gritar, se lo tragan con el café y después de engullirlo nos regalan la mejor de sus sonrisas, digna de un Oscar a la mejor actuación del mundo, con tal de mantener la fantasía y de dejarnos vivir nuestra niñez el mayor tiempo posible.
No sabemos de problemas con papá, de engaños, infidelidades de una o ambas partes, ignoramos los motivos, el dolor, el trabajo que cuesta nuestra educación, las horas de desvelo haciendo maquetas para la escuela, cocinando para al otro día levantarse temprano para llevarnos a la escuela, las noches sin dormir por la preocupación de qué comeremos mañana y con qué lo compraremos, nooo, para nosotros es ajeno lo que ellas sienten porque no dicen nada o dicen muy poco y a medias cuando de repente no pueden evitar que se les escape algo.
Nos damos cuenta de que algo anda mal cuando el volcán estalla y ya no se puede hacer más al respecto, cuando los sentimientos salen desaforados y ellas alzan su voz sin apenas sentirlo dejando salir sólo un poco de aquel malestar, aquel poco que se escapó porque la situación era insostenible ya, al fin y al cabo mamá es humana y no una súper heroína que puede soportarlo todo y a veces sale a relucir un poco de fragilidad.
Pero ¿De dónde vienen todos esos pensamientos Marcia? Se supone que el blog es para dar ánimos y no para hablar de cosas negativas.
Sucede, mis querides, que ayer terminé de leer un libro que me regaló mi hijo David para navidad, se llama el coleccionista de historias de Alyson Richman, se los recomiendo.
Voy a espoilear un poco, tendré cuidado, en resumen este libro trata de una madre que no tuvo de otra más que renunciar a su bebé porque no hubo quien la apoyara y la tuvo que dar en adopción.
Tal vez pienses que hoy en día si quieres a tu bebé te lo puedes quedar, pero eso no sucedía en el siglo pasado, cuando la principal culpable era la mujer que se embarazaba fuera del matrimonio y no tenía otra opción que ir a una clínica para madres solteras a ser atendida en el parto y despedirse de su bebé para siempre, continuando su vida callando para siempre su inmenso dolor.
¿Es en serio? Yo me imaginaba que mis incomodidades en la vida eran significativas pero en este libro encontré otro tipo de incomodidad con mayúsculas que duró toda una vida y afectó a varias generaciones en el proceso.
Y entonces me quedé pensando…
¿Cuántas madres han tenido que callar cosas como esas convirtiéndose en mamás ausentes porque la sociedad nunca las apoyó para poder estar en la vida de su bebé?
¿Cuántas cosas callamos las mamás? ¿Cuántas callamos las mujeres? ¿Cuántas cosas callamos todos?
Porque es incómodo decir la verdad, es molesto, duele, pero ¿por qué callar? ¿por qué ignorar nuestro malestar y nuestro sentir?
A veces cuando nos sentimos mal, lo primero que hacemos es minimizar nuestro propio sentir, ¿has tenido alguno de los siguientes pensamientos? no importa si eres hombre o mujer:
Estoy exagerando
Creo que entendí mal
No creo que sea para tanto
Mi ser querido no me quiso hacer daño, simplemente estaba cansadx
Si algo te hace sentir incómodx es tu interior diciendo que algo no anda bien, no lo ignores, analizalo y actúa en consecuencia, no es normal que una situación nos haga sentir incómodos y ya basta de que por mantener el protocolo nos aguantemos nuestros malestares.
Vale más que nuestros niños sepan que las cosas cuestan dinero y trabajo, vale más que sepan que nos cansamos, que nos aburrimos también viendo veinte mil veces la misma peli infantil, vale más que les pidamos ayuda para hacer sus mil maquetas, forrar todos los libros y ponerle nombre a cada lápiz que les piden en la escuela, vale más enseñarles nuestra herida abierta, que también puede sanar, nuestra debilidad que nos hace fuertes y nuestro sentir que nos hace humanas.
Con eso tendremos como resultado seres más comprensivos, más humanos, realistas y fuertes ante la vida, que sepan que no está mal caernos de repente y que tenemos todo lo necesario para levantarnos y que siempre será mejor el trabajo en equipo que la carga para una sola persona.
Felicidades a las mamis, no coman sentimientos, no coman angustia, coman pastelito, olviden los kilitos de más por una vez, no cocinen, hagan lo que quieran en su día por alocado que sea, dense un día ustedes mismas, disfruten su maternidad y reciban un abrazo con mucho amor de su servidora.
Muchas felicidades a las mamis que lo dan todo por nosotros.
Eso es todo mis querides, les agradezco mil mil y mil su visita el día de hoy a esta su casa y les espero la semana que viene con otra historia que nos haga sentir y pensar.
Sean amorosos con mami como unas cariñosotas lombrices
Con amor
Marcia
3 de mayo 2026

Quieres hacerme sentir mejor siempre
pero no tienes voluntad
estás hecho para servir
y parece que siempre te sirvo yo.
De repente me traes felicidad
me haces olvidar mis problemas
pero luego viene la resaca
el deber, la consecuencia.
Existes y no eres nada al mismo tiempo
pero todo gira alrededor de ti
quien te tiene, cambia su vida
quien te busca, pierde su camino.
Corrompes hasta al corazón más noble
y nos engañas con falsas ilusiones
por tu causa hay muertes, pérdida,
avaricia y dolor.
Sin embargo todos te buscamos
en mayor o menor medida
a veces eres bálsamo que cura
y alivias nuestras preocupaciones.
Lo que sabemos de ti es lo que forjamos
si nos dejamos llevar estamos perdidos
perdemos nuestra esencia, nuestro ser
y nuestro propósito se vuelve vacío.
Eres un recurso indispensable
pero alto peligroso
debemos aprender a controlarte
en lugar de dejar que nos controles.
Cuando vamos en tu busca te escondes
si creemos tenerte algo pasa
que nos enseña que lo más importante
no está en ti, sino en nosotros.
Lo más valioso de la vida
no lo obtenemos con tu ayuda
y lo que nos cuesta más de ti
nos sale extremadamente caro.
Puedes comprar la tranquilidad,
pero no la confianza,
la belleza, pero no el amor
las experiencias, pero no la vida.
A veces cuando pasa el tiempo
aprendemos a ser tus amigos
a tener un juicio claro y ser prudentes
y te vuelves dócil, pero no fácil.
Debemos tener cuidado,
pues tu presencia, ciega a cualquiera
y los obliga a perder los escrúpulos
con tal de tener más de ti.
Eres sinónimo de bonanza, para algunos
de decepción y soledad para otros
de generosidad para alguien más
puede ser que lo que llevamos dentro
sea lo que proyectamos en ti.
Marcia
26 de abril de 2026

Bueeeeenas noches mis querides lectores, les saludo en este dominguito sumamente caluroso que se la pasó prometiendo lluvia y total que ni cumplió; muy movido este domingo desde en la mañana pues hoy tuvimos presentación con el 3coro y ya saben, antes hay que producirse y sacar a la diva que llevamos dentro, ja ja, eso de la preparación el peinado y demás es toda una aventura y después continúa la siguiente aventura que es tratar de llegar al lugar sin que el carro circule.
Recuerdo que hace algunos ayeres cuando el transporte no funcionaba siempre estaba enterada porque lo tomaba a diario, sin embargo ahora que casi no lo uso espero que se desempeñe con normalidad y cuál fue mi sorpresa que la parte de la línea dos del metro de Pino Suarez a Xola no está en funcionamiento los domingos, nos bajaron a todos y hay servicio de unos autobuses, pero en vez de tomar la avenida se van por unas callecitas aledañas y el tránsito se pone imposible, lo bueno fue que salí con bastante anticipación y tuve tiempo para tomar un uber y llegar a tiempo.
Y claro, con este calor es imposible no llegar toda sudada, ja ja pero lo diva nadie nos lo quita y el show debe continuar, después de dos horas de preparación y hora y media de camino logras llegar a tu destino, lista para lo que venga ¡y oh oh, otra sorpresita, todavía no nos dejaban pasar y tuvimos que cambiarnos en la calle!, justo afuera de la librería en la que íbamos a cantar, ya me acostumbré a ponerme la falda encima de mi ropa y luego sacarme el pantalón jalandolo por debajo, cambiarme los tenis estando de pie y a ir arreglada desde casa porque no tienes tiempo ni de mirarte al espejo para dar el último toque de maquillaje, en fin es la parte tras bambalinas del arte, ja ja además de tener que vocalizar en la calle y demás, hay de todo y es divertido, lo importante es estar abierto a nuevas experiencias.
Este es el tipo de experiencias que no cuestan dinero pero que son ricas en anécdotas divertidas y en convivencia entre compañeras que nos acerca y nos hace amigas, ya que todas a nuestra manera, pasamos por las mismas peripecias para poder hacer realidad nuestro sueño de cantar.
Pero el día de hoy la intención no es hablar de aquellas experiencias para las que no necesitamos dinero, sino de las experiencias para las que sí lo necesitamos.
Podemos hacer muchas cosas con dinero, sin embargo me atrevo a decir que nadie nos enseña cómo utilizarlo de la mejor manera y caemos a veces en abusar de él y adquirir deudas que después no podemos pagar y esto nos crea un círculo vicioso de ansiedad del cual no saldremos hasta que logremos terminar de pagar nuestras deudas y controlar nuestros impulsos de gastar.
Pero ¿de dónde vienen los impulsos de gastar?
De nuestro cerebrito, que a veces nos juega en contra.
Sabemos que es labor del cerebro hacernos sentir protegidos, y qué mejor manera de sentirnos protegidos que poder gastar a diestra y siniestra sin preocupaciones, de hecho esta no preocupación viene de una preocupación que se encuentra en nuestro interior o de una carencia que no tenemos interés de notar y mucho menos trabajar.
Cuando nos sentimos tristes, preocupados, alterados, nuestro cerebro busca una forma de calmarnos.
Es como el ejemplo de aquel bebé que éramos que se ponía a llorar y le daban un chupón y se entretenía succionando y dejaba de llorar, en este caso está el mismo bebé pero ahora en vez de darle un chupón le dan una sonaja, las llaves, o cualquier tipo de juguete ¿les suena familiar? hasta aquí suena bastante lógico, en ese momento nuestro cerebro deja de poner atención a lo que nos preocupaba y cambia por el disfrute del juguete que nos acaba de distraer de nuestra pena.
Conforme vamos creciendo, necesitamos juguetes diferentes y de repente más caros para curar ese malestar que vive en nuestro cerebro y entonces acudimos al salón de belleza para un cambio de imagen, nos vamos a comprar ropa, zapatos, que nos hagan vernos y sentirnos diferente, nos vamos al cine en el VIP y disfrutamos en pantalla IMAX con sushi y todas las comodidades, y hay quien tiene gustos más caros como irse de viaje, autos de lujo, antros, el último teléfono y demás accesorios para sentirnos mejor y por ese pequeño instante realmente nos sentimos los reyes del mundo y nuestras penas desaparecen…
Hasta que llega la hora de pagar y entonces aterrizamos de nuevo en el mundo real.
Bien dicen que lo mejor de la vida es gratis, es mejor trabajar nuestra tristeza, nuestras inseguridades, la soledad, el malestar, así cuando suceda de nuevo vamos a estar listos para procesar y superar esos malos momentos, en vez de crear una vorágine de recompensas imaginarias que no merecemos realmente y que nos saldrán el doble o el triple de caras en el futuro.
Como lo dice el poema, si no controlamos nuestro dinero el dinero nos controla a nosotros, porque como seres humanos nos volvemos presa de nuestros propios impulsos.
Es importante comprender que nuestro dinero es un recurso finito y por sí mismo no nos va a dar bienestar, lo que realmente nos hará sentirnos mejor son los buenos hábitos que podamos aprender con el tiempo, aprender a vivir en paz se puede lograr y administrar nuestras finanzas también se puede.
Hacernos preguntas como:
¿Qué me hace sentir mejor cuando estoy triste?
¿Qué siento cuando gasto?
¿Me ha pasado que compro cosas y después me arrepiento?
¿He tenido problemas para cubrir mis gastos al final de la quincena?
¿He llegado a pensar que ningún dinero me alcanza?
¿Siento que realmente no disfruto de lo que gano en mi trabajo?
Esas y otras preguntas nos sirven para analizar nuestra situación económica emocional, sí, leyeron bien, emocional, porque son nuestras emociones las que en ocasiones motivan nuestros gastos y son esas emociones las que debemos de trabajar primero para dejar de comprar compulsivamente y meternos después en problemas.
Podemos diseñar un plan financiero que nos permita cumplir nuestros compromisos, pagar nuestras deudas y nuestros gastos fijos y disfrutar de nuestro dinero, todo se puede, sólo es cuestión de administrarnos bien, en la actualidad hay muchos cursos que nos permiten tomar las mejores decisiones para nuestras finanzas y que esto nos ayude a lograr objetivos y vivir mejor.
Usemos el dinero sabiamente y no dejemos que nuestros impulsos nos usen a nosotros.
Eso es todo por hoy mis querides, les agradezco mil veces su asistencia de esta semana a su casa y les espero la semana que viene con otra historia que nos haga pensar y sentir.
Sean disciplinados, como unas responsables lombrices.
Con amor
Marcia
26 de abril de 2026

No es que yo sea tu costilla
ni tu complemento,
soy un ser completo
al igual que tú.
El hecho de que quiera estar contigo
no me convierte en tu propiedad
incluso tras haber firmado
mi compromiso contigo ante los demás.
No es verdad que cada mes,
me vuelvo loca y trato
todo de cabeza poner
sólo para sentirme bien.
Tampoco es cierto,
que después de los cincuenta
mi vida terminó
porque no puedo procrear.
Mi verdadero motivo de existir
está dentro de mi espíritu
no en mis genitales,
soy un alma libre, como cualquier otra.
Se cree que cuando no aceptamos
que se nos denigre, se nos dañe,
es porque somos amargadas,
nada más alejado de la verdad.
Si alzo mi voz para que escuches mi pensar
es porque me importas
de lo contrario mi saliva
no tendría razón de gastar.
Se cree que nacimos para consolar,
tal vez, pero siempre esperamos algo a cambio
depende de la situación,
en general con amor sincero nos conformamos.
Muchos piensan que
porque mi cuerpo es más pequeño
soy frágil y débil, sin embargo
estoy habilitada para dar vida.
Aunque nunca de vida a alguien
mi fortaleza permanece ahí,
en mi cuerpo, en mi mente,
mi espíritu y mi voluntad.
Algunos piensan que es mejor,
que me resuelvan la vida
porque yo sola no puedo,
no es así, soy libre y también capaz.
Prefiero tomar
mis propias decisiones
cometer mis propios errores
y de ellos aprender todos los días.
Siempre aprendemos algo,
pero se necesita valor y fortaleza
para equivocarnos
y poder después enmendar nuestro camino.
No es verdad que no me doy cuenta
cuento con un sexto sentido
al cual escucho
y que me dice por dónde debo ir.
Y cuando tengo que escoger
entre la comodidad de otros y la mía,
no es verdad que me pongo al último
sólo porque así lo decidiste tú.
En fin, que como todos,
somos una especie en evolución,
en constante cambio y superación
con muchas promesas por venir.
Marcia
19 de abril 2026
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Bueeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo con toda la alegría del mundo en este dominguito de clima inmejorable, soleadito pero no caluroso, desde mi agradable y limpio rincón favorito para escribir, es que hoy hice limpieza je je.
Ayer tuve una cita con mi nuevo nutriólogo que es amigo de mi hijo menor, es gracioso como la vida pasa, cuando somos jovencitos y bellos el doctor siempre es más grande que nosotros y hasta le hablamos de usted por respeto, luego crecemos y los doctores tienen nuestra edad, después son un poco más jóvenes que nosotros y ahora en mi caso tienen la edad de mis hijos, ¡no bueno!, ¡cómo pasa el tiempo!, al rato tendrán edad para ser mis nietos, en fin que la vida se queda y nosotros pasamos como si de un tren se tratara, es corta y por eso hay que aprovechar lo mejor de ella.
En fin que ayer esstaba platicando con mi nuevo nutriólogo que sucede es coach también y ha tenido experiencia en entrenar triatletas, él mismo es deportista e inició en esto de la nutrición como algo personal, poco a poco fue estudiando para complementar y corroborar sus conocimientos y ahora ya se dedica a esto de diseñar dietas personalizadas acorde con las activides que hace uno, muy interesante.
Y es que a los deportistas nos sucede que nos dan dietas de repente estrictas sin tomar en cuenta que tenemos altas y bajas por las competencias en las que participamos, nuestro organismo tiene esas mismas altas y bajas y a veces los nutrientes que ingerimos no son suficientes para el desgaste que tenemos y es por eso que siempre estamos cansados, nos duele todo, nos enfermamos y tenemos una carita de cansancio extremo que delata el desgaste que nuestro organismo está sufriendo, eso sí, con una gran sonrisa por lo que logramos con el ejercicio.
Total que entre la plática, empezamos a hablar de mi rutina del gimnasio y le dije que no cargo mucho cuando hago brazo, al decirlo pensé en mi misma como una persona débil, sobre todo comparada con otras personas que cargan más.
Me llamó la atención su respuesta:
Las mujeres son muy fuertes y pueden llegar a cargar incluso más peso que los hombres.
Se me quedó grabado ese comentario porque lo que él comenta está basado en estudios, experiencias y demás datos, lo que yo comento está basado en la percepción que tengo de mí misma que ya fue moldeada desde hace mucho tiempo para adaptarme a cierto perfil.
El generalizar nunca funciona
No todos los hombres son fuertes, ni todas las mujeres somos débiles.
Sin embargo, se dicen de nosotras muchas cosas basadas tal vez en experiencias pero generalizando e identificando a todas las mujeres bajo cierto perfil, frágil, débil, atolondrada o tonta, indecisa, no sabe lo que quiere, interesada, amargada y demás adjetivos con los que creen definirnos.
No me gusta identificarme como mujer, me gusta identificarme como persona.
Eso me permite ver a los hombres como personas, iguales a mí, claro cada quien tiene sus capacidades “cada persona es diferente” cada persona es única y tiene talentos, todos los tenemos, el secreto está en saberlos descubrir.
El secreto para nosotras está en no creer en esos adjetivos con los que nos han definido por años, es más, ignorarlos y seguir nuestro camino de la manera que mejor nos parezca.
Así como hace unos días hablamos del aprendizaje y que no hay límites para la cantidad de cosas que podamos aprender, no hay límites para lo que podamos desear y para hacer nuestros sueños realidad, la cosa es creernos capaces de lograr eso que tanto queremos, somos capaces, sí podemos, sólo es cuestión de concentración y disciplina.
Todos podemos ser una mejor versión de nosotros mismos cada día y las mujeres no somos la excepción, al contrario de lo que se cree, no necesitamos que nos quieran o que nos cuiden, como cualquier persona tenemos los atributos para poder alcanzar nuestra felicidad por nuestro propio esfuerzo, la diferencia está en que escogemos estar con las personas que nos rodean y así creamos nuestro círculo cercano, como cualquier persona.
Quiero pensar que soy como cualquiera, pero el desarrollo de mis capacidades depende de mi propia voluntad, esa puede ser grande o pequeña, depende de uno mismo.
Y tú ¿Cómo te defines? y ¿Cómo actúas en consecuencia?
Eso es todo por hoy mis querides, espero que disfruten este domingo hermoso que la naturaleza nos regala y que su semana esté llena de ese conocimiento interior y de ese empuje a crecer.
Les agradezco infinito su asistencia a esta su casa de cada semana y les espero la semana que viene con otra historia que nos haga sentir y pensar.
Gracias a las chicas de Yanaldoo por posar para la foto =D
Sean no binarios en sus pensamientos como unas igualitarias lombrices.
Con amor
Marcia
19 de abril 2026

Soñé con un mundo
en el que no había “comunicación“
la gente se perdía por horas
y para saber dónde estaba
tenías que ser formal.
Tal vez las relaciones costaban más trabajo
pues no había quién te encontrara
si así no lo querías
¡fue tan increíble!.
Podías disfrutar de todo,
sin interrupciones
tal vez por unas horas ser libre
para hacer lo que te viniera en gana.
Cuando hablabas con la gente
la mirabas a los ojos
en lugar de ver una pantalla,
cuando ibas a un concierto
quedaban las fotos y el recuerdo en la memoria.
Las conversaciones por teléfono
podían durar horas y nadie quería colgar
en navidad y año nuevo
las líneas se saturaban.
Había juegos de mesa
para compartir en familia
los programas tenían horarios
y después de cierta hora no había televisión.
No había likes, ni algoritmos
que te muestran videos
que adormecen tu pensar
ni tampoco retos virales y tontos.
Fue un poco de brisa fresca
pensar que no estoy para nadie
no WhatsApp, Facebook o tiktok
por un día entero.
Era un descanso para mi alma el pensar,
que cuando alguien quisiera estar
estaría aquí de a de veras
sin distracciones ni interrupciones.
Muchos piensan que fue un sueño
pero esa era mi realidad
hace ya algunos ayeres
cuando la comunicación de hoy no existía.
Si querías felicitar a alguien por su cumple
lo hacías en persona y con un abrazo
no con un video de YouTube
escuchábamos y sentíamos la cercanía.
Teníamos que recordar de memoria
direcciones, números de teléfono,
cumpleaños y demás información
de las personas que nos importan.
No había aplicación que te recordara
que debes tomar agua,
a qué hora tender tu cama
ni en qué orden limpiar tu casa.
Si querías hacer ejercicio ibas al gimnasio
convivias con otros
en vez de hacerlo con una aplicación
que te promete resultados inmediatos.
No había inmediatez,
todo tomaba tiempo
y estábamos acostumbrados a esperar
por lo que queríamos lograr.
Ahora me siento observada
por la señora tecnología
doña mercadotecnia no me deja en paz
a diario recibo llamadas de una máquina.
Que con la intención de venderme cosas
no me deja en paz
hoy hay demasiados medios
pero poca o nula comunicación.
Marcia
12 de abril 2026

Bueeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo en este dominguito lluvioso en el que la naturaleza nos quiso regalar una lluvia que limpia nuestro ambiente para que mañana podamos circular los de calcomania amarilla, je je. Después de un día de descanso reparador y ya con menos dolor de los músculos abdominales provocado por la clase de la miss Paty del viernes y del profe Mario del sábado, pero ¡qué sería la vida sin un poco de aquel dolor divertido de cuando hacemos ejercicio!, ese dolor que te hace sentir que te portaste bien por haber hecho tu rutina es genial.
El día de hoy me levanté temprano por la mañana porque eso de comer seis veces al día requiere madrugar para que no se te junten las comidas, decidí lavar mi ropa para que no se juntara y hacer algunas labores del hogar temprano, desde temprano el teléfono se quedó en mi cuarto y no lo volví a ver hasta que me senté a escribirles, han de saber que uso la tablet para guardar mis archivos y el teléfono para hacer investigaciones para el tema que vamos a revisar, a veces me pregunto ciertas cosas o tengo ciertas vivencias en la semana y es así como salen los temas de los que les voy a contar.
Francamente el día de hoy no tenía ganas de tener el teléfono junto a mi todo el tiempo como siempre sucede, en mi caso no es como si alguien me fuera a llamar de urgencia porque los que podrían hacer una llamada necesitada estaban en casa y son mis hijos, así que cualquier cosa que surgiera no sería urgente.
Han de saber ustedes que a veces cuando estoy disfrutando de una serie tiendo a jugar con el teléfono al mismo tiempo y eso me genera ansiedad, porque estoy haciendo dos cosas a la vez en un momento que se supone es de descanso mi cerebro se sobrecarga de actividad y realmente no descanso ni me distraigo saludablemente.
El hecho de tener a mi lado el teléfono todo el tiempo es como si de un grillete se tratara, que no te lo puedes quitar y no puedes dejar de verlo por más que quieras.
¿Se acuerdan de las blackberries? precisamente el nombre blackberry, que significa zarzamora era el símbolo de la esclavitud en los tiempos aquellos en que había esclavos.
Podemos decir que ahora ya no hay esclavos, no tenemos ataduras, o al menos las ataduras son más discretas, porque no te quitan movilidad pero sí te dicen lo que te debe gustar, lo que debes de querer en la vida, cómo lo debes de querer, cómo conseguirlo y mil y un consejos más para hacer tu vida más “facil”; éstas ataduras son mensajes subliminales para vendernos cosas a través de las pantallas de nuestros teléfonos, si queremos saber cómo está y qué ha estado haciendo alguna amistad muy querida del pasado, miramos Facebook o instagram y hay algo que se llama algoritmo que está siempre ahí observando, dividiendonos por edades, por género, por preferencias y nos ofrecen cosas, nos sugieren qué música escuchar, de qué artistas, qué videos nos pueden interesar, qué temas nos beneficiará aprender y demás, nos llenan de información y duermen nuestra mente para perdernos y tomar decisiones basadas en la recomendación de la mercadotecnia y no en nuestros juicio o necesidades, incluso te facilitan el no tener que pensar tanto, aquí lo tienes, sólo tienes que pagar por ello y así, una investigación de un ser querido se convierte en horas de ver videitos inútiles, anuncios y todo lo que el algoritmo quiere que veas.
Pero ¿Cómo funcionan los algoritmos de las redes sociales?
Según la gaceta de la UNAM, estos algoritmos son robots que deciden lo que vamos a ver y quienes van a ver lo que compartimos en las plataformas digitales.
Seleccionan qué nos gusta ver y qué no, así como en qué información invertimos más tiempo “se alimentan de nuestros usos” y de forma automática arman un repertorio para mantenernos más tiempo usando la aplicación, dentro de esa información vienen también anuncios, sugerencias e información, todo basado en nuestros gustos y sobre todo en lo que nos permitan ver.
Es muy común que en redes sociales aparezcan videos que no son ciertos, se pueden crear videos de inteligencia artificial simplemente ordenando a Gemini, “haz un video de una nutria nadando en el espacio” y ¡listo! imaginen lo que se puede crear con inteligencia artificial , el límite es nuestra propia imaginación, así que, mientras estamos en estas redes sociales, la mayoría de información que estamos viendo no es cierta y tiene un propósito claro: dormir tu mente, distraerte de lo que de veras importa, que es tu familia, tus amigos, las relaciones sociales, la cultura, la convivencia, la libertad, tu propio juicio e inteligencia.
Si nos ponemos a pensar, estas redes sociales son un medio para controlar a las masas como ha habido muchos, en el tiempo de los romanos existía el coliseo, en tiempos más modernos están los conciertos y las imágenes de belleza y de popularidad que nos venden con los artistas, tenemos telenovelas, programas “informativos” de concurso, de renovaciones de casas, de personas gordas que bajan cientos de kilos de peso, de solteros que se casan en fin, hay un sin fin de información que podemos ver.
Si tan solo las redes sociales y los programas se usaran para ayudar a los que lo necesitan, pero da la casualidad de que no fueron creados para eso, es por eso que no vemos programas para convocar a la población a limpiar algún parque o a llevar café a los que esperan en la calle afuera de los hospitales para saber de sus seres queridos que están enfermos y demás.
En fin, recuerdo con cariño los días en que no había redes sociales y había comunicación auténtica, sé que la tecnología facilita las cosas en ciertoss momentos, pero todo en exceso es malo y el permanecer en pantallas tanto tiempo también lo es, ha habido diversos estudios que nos enseñan las ventajas de soltar el teléfono por un buen rato y vale la pena la experiencia.
De acuerdo con un estudio del biólogo e investigador Fabricio Ballarini, las ventajas de dejar un rato el teléfono fueron las siguientes:
Si nos ponemos a pensar, se supone que el propósito de los teléfonos inteligentes es mantenerse comunicado todo el tiempo y realizar tareas productivas más eficientemente, pero este propósito se desvirtuó con las miles de aplicaciones que podemos bajar en nuestro teléfono y siendo honestos, la mayoría son de ocio, así que si limitamos el uso del celular nos estaremos volviendo más productivos.
En este día sin celular realmente me siento más descansada, sólo lo usé durante una hora para leer los mensajes de mis grupos de WhatsApp y para investigar para el tema de hoy y no lo pienso volver a usar después por hoy.
En verdad me siento mucho más relajada, en paz y lista para iniciar mi día mañana con toda la actitud, seguramente adoptare la bonita costumbre de limitar el uso de mi teléfono de ahora en adelante y agradezco por este experimento espontáneo que me llevó a este aprendizaje.
Y tú ¿cuántas horas al día inviertes en tu teléfono inteligente y qué es lo que miras?
Tal vez ahí haya algún cambio positivo que se puede hacer.
Eso es todo por hoy mis querides, les agradezco infinito su asistencia de cada semana y les espero la semana que viene con otra historia que nos haga sentir y pensar y tal vez hasta aprendamos algo.
Sean juiciosos con lo que ven en su celular como unas prudentes lombrices.
Con amor
Marcia
12 de abril 2026

¿Cuál es mi límite?
¿O es que acaso hay alguno,
para lo que pueda haber
dentro de un cerebro?
Hay cosas de las que ya no me acuerdo
supongo que son ahora lejanas para mi
¿Pero cuántos recuerdos siguen aún ahí?
latentes y vivos en mi memoria.
Aprendizajes mil
que me han servido como experiencia
para ya no cometer tantos errores
y tal vez hasta poder guiar a otros.
Conceptos, datos exactos o aproximados
verdades, mitos, recuerdos,
todo está ahí para que al primer chispazo
salgan desaforados por los sentidos.
¿Cómo funciona realmente?
¿Es que hay una biblioteca en mi interior?
Porque siento que no sólo en el cerebro guardo cosas,
sino en todo lo que compone mi ser.
¿Cómo saber si mi mente funciona
de manera adecuada?
¿Cómo incluso saber
si hay algo adecuado?
Cada cabeza es un mundo, dice el dicho
y lo es,
un mundo maravilloso lleno de vivencias
experiencias, percepciones.
Cada vida, un fractal, con mil colores
que cambian el enfoque de nuestra existencia,
moldean, diseñan,
acorde a la experiencia y a nuestro sentir.
Esa cabeza maravillosa
que guarda ¡tantos tesoros!
que es mía solamente
pero que puedo compartir a placer.
Enseñanzas, pensamientos,
aprendizajes mil y así,
como moneda de cambio
puedo dar y recibir de otros pensamientos, ideas..
Para que este tesoro crezca infinitamente
porque, ¿hay un final?
no lo creo,
o tal vez sea que sólo espero que no lo haya…
Marcia
5 de abril 2026

Bueeeeenos días mis querides lectores, les saludo en este domiguito hermoso desde mi rincón favorito para escribir, se respira la tranquilidad en casa porque todo mundo está dormido, excepto los vecinos que están haciendo un licuado justo ahora, ja ja, aún eso se oye tranquilo.
Han de saber ustedes que obviamente no todo el tiempo viví aquí, hubo una vez que por problemas con el papá de mis hijos decidí vivir en otro lado, es una historia digna de contar porque muestra como los sucesos a veces son como hilos que se van enredando y nos llevan a formar una bonita trenza o una maraña desordenada, da igual.
Sucede que por la noche tuve el pleito que me llevó a pensar en salir de casa, ya saben, de esas veces que no duermes por la preocupación y cuando llegas a la escuela a dejar a tus hijos con tu mejor semblante resulta que no era tan mejor como uno creía porque mi amiga Sonia inmediatamente preguntó qué había pasado que me veía tan mal, empiezo a contarle y así, de la nada, me da soluciones de aliento, voy a pedir a mi esposo la camioneta para ir por tus cosas, te vas a mi casa y de ahí pensamos el siguiente paso; me acuerdo y me da mucha ternura el apoyo tan grande que recibí de ella en ese momento de completa soledad, y digo “soledad” entre comillas porque tenía que hacerme cargo quién sabe como, de dos niños, cuatro periquitos australianos y una perrita.
Esa es una parte de la historia, que se resolvió favorablemente, por otro lado, llega mi amiga Adriana a dejar a sus hijos a la escuela e igual, ve mi cara de preocupación porque aunque me fuera a la casa de Sonia aún faltaba el detalle de dónde iba a vivir, no es como si me pudiera quedar con Sonia por siempre; total que Adriana nos llevó a unos departamentos, era un terreno algo grande, algo antiguo pero con departamentos muy bien conservados, casualmente había un departamento disponible para rentar y resulta que hacía años la misma Adriana había vivido ahí.
Resulta que no sé si fue por la forma de la construcción, tal vez estaba demasiado inmersa en mis pensamientos, que cuando cerrabas la puerta que daba a la calle no se escuchaba un ruido, todo era calma, tranquilidad, la calma que tanto necesitaba en ese momento, ese lugar era como un oasis de paz y de sanación, había otros vecinos, la dueña de la casa a la cual le encantaba el canto de mis periquitos, era una señora ya grande que falleció unos meses después, el sobrino de la señora que ocupaba otro departamento y que después se quedó a cargo del lugar, un señor también ya grande al que sólo veíamos cuando regaba sus plantas y Martha, mi vecina que vivía con sus dos hijos; a pesar de estar todos ahí, sorprendentemente no escuchabas ruidos, una vez en tu departamento se escuchaba el silencio total, si es que el silencio se puede escuchar y si ponías música, los demás vecinos no la escuchaban.
Ese departamento nos quedaba convenientemente a unas cuadras de la escuela de mis hijos, a unas cuadras del kick boxing, el cual practicamos durante seis años, había un parque y mercado cerca, en fin, que tenía todas las comodidades que pudiera pedir en ese momento, y era el contraste perfecto con la tribulación que en ese entonces anidaba en mi interior.
¿Ven? trenza bonita de acontecimientos que se sucedieron unos a otros oportunamente.
Estas y otras experiencias viven en mis memorias y me encanta contarlas porque se convierten en recuerdos agridulces de experiencias de amistad, de apoyo, de lucha, que al final tuvieron un final feliz. Si lo pienso, he tenido muchos finales felices y otros que no quisiera que fueran finales pero lo son y son tristes y luego les sigue una continuación feliz, como la muerte de mamá, por ejemplo, que desencadenó mi amor por hacer mis sueños realidad y me ha llevado a conocer a mucha gente hermosa, vivir experiencias increibles, crecer y disfrutar del cumplimiento de mis sueños como nunca antes.
Pero ¿Cómo funciona nuestro cerebro? ¿Gracias a qué podemos guardar tantos tesoros tan agradables de recordar y tantas experiencias tan importantes para nuestra vida y nuestra supervivencia?
Quedé impresionada por la cantidad de partes que tiene nuestro cerebro y para qué sirven, trataré de ser concreta:
De acuerdo con un artículo de Mayo Clinic, nuestro cerebro contiene milllones de neuronas que se comunican entre ellas para organizar el pensamiento, las emociones, la conducta, el movimiento y las sensaciones.
El cerebro está rodeado de nervios por todos lados, y son los nervios los que lo comunican con todo el cuerpo, esa comunicación ocurre en segundos, o menos. Por ejemplo cuando retiramos la mano de la estufa porque está caliente, nuestro cerebro nos está protegiendo para no quemarnos y esa sensación de adrenalina y el retirar la mano suceden gracias a nuestros nervios.
El cerebro tiene varias partes muy interesantes y todas trabajan en armonía.
Las arruguitas que tiene nuestro cerebro ayudan a que podamos procesar más información en su interior y mientras más profundos los pliegues, mejor, ¡ufff! qué bueno que las arrugas son buenas en alguna parte de nuestro cuerpo, je je.
Nuestro cerebro está dividido en dos partes, que conocemos como hemisferios, los cuales a su vez se dividen en lóbulos, nuestros lóbulos frontales se encargan de controlar el pensamiento, la planificación, la organización, solucionar problemas, la memoria a corto plazo y el movimiento.
Los lóbulos parietales (de los lados) sirven para interpretar la información sensorial, o sea todo lo que sentimos, como el sabor, la textura y la temperatura.
Los lobulos occipitales (de atrás) procesan las imágenes que captan nuestros ojos y relacionan esa información con imágenes guardadas previamente en nuestra memoria, por ejemplo, yo conozco a este chico, se llama Medusin, ja ja, esto nos permite conocer imágenes.
Los lóbulos temporales (los de abajo) ayudan a procesar información de los sentidos, el olfato, el gusto y el oído, además de que cumplen una función en el almacenamiento de la memoria.
El cerebelo es una bola arrugada de tejido que se encuentra debajo y detrás del resto de nuestro cerebro y se encarga de combinar la información sensorial de los ojos, oídos y músculos para coordinar el movimiento.
El tronco encefálico une al cerebelo con la médula espinal, juntos controlan muchas funciones esenciales para la vida de nuestro cuerpo, como la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la respiración, también nuestro tronco encefálico es esencial para dormir.
Las estructuras del interior de nuestro cerebro controlan nuestras emociones y los recuerdos y de cada estructura tenemos dos, una en cada lado del cerebro:
El talamo actúa como portero de los mensajes que pasan entre la médula espinal y nuestro cerebro.
El hipotálamo controla las emociones, regula la temperatura del cuerpo y controla funciones como comer y dormir.
El hipocampo envía recuerdos para guardarlos en áreas del cerebro y poder recordarlos más tarde.
Nuestro sistema nervioso periférico está formado de nervios que se encuentran fuera del cerebro y la médula espinal y transmite información del cerebro a todo el cuerpo.
Nuestras neuronas son células neurales que envían y reciben señales nerviosas (o sea de los nervios), están interconectadas entre sí y sus mensajes viajan ¡a la velocidad de la luz!
a través de impulsos eléctricos cuando se les estimula.
Nuestro cerebro pesa aproximadamente kilo y medio y en él están incluidos todos los aprendizajes de nuestra vida, las neuronas de nuestro cerebro no se reponen, por eso es importante cuidarlas por medio de hábitos saludables.
¿Hasta qué edad podemos aprender?
La buena noticia es que siempre y cuando sigamos los consejos anteriores para mantener nuestro cerebro sano podemos aprender cosas nuevas a cualquier edad, el hecho de que cuando éramos niños o jóvenes aprendiamos más rápido no tiene nada que ver con la capacidad de nuestro cerebro sino con los distractores, ahora tenemos trabajo que hacer tanto en casa como fuera de casa, personas a nuestro cuidado y deberes de los que ocuparnos y el aprendizaje pasa a segundo plano, siempre y cuando le demos su tiempo y espacio a aprender cosas nuevas no tendremos límites, ¡si!, no existe un límite para lo que podemos aprender y lo que podemos almacenar en nuestro maravillosisimo y poderosisimo cerebro (ahora sí me sentí suuuper fuerte, grrrrrr).
Así que a ejercitar esos cerebros mis querides para poder aterrizar más sueños y deseos.
Esto es todo por el día de hoy, les agradezco infinito su asistencia de cada semana a esta su casa y les espero la semana que viene con otro tema que nos haga pensar y sentir.
Sean analíticos como unas inteligentes lombrices.
Con amor
Marcia
5 de abril 2026