Pensamientos y sentimientos

Por: Marcia Fragoso Saavedra


Y nos llegó mayo mis querides, celebremos a mamá y con ellas la vida.


Besos

Superviviente 

Se dice fácil, pero no lo es

no puedo siquiera imaginarlo

cuando te dan el diagnóstico 

y saber, que casi no hay opciones.


Si hay una enfermedad

que te cambia la vida

es ésta, que no distingue

edad, sexo ni posición social.


Y como siempre

los más desfavorecidos

son los más débiles 

ante esta situación. 


Que requiere para resolverse

los mejores recursos

los tratamientos más caros

la mejor atención. 


Que no siempre se encuentran

al alcance de todos

sobre todo si vives

en un lugar apartado.


Volvemos a lo mismo,

los que tienen recursos

lo pueden resolver y los que no,

pueden morir esperando.


Por una cita, una atención 

un medicamento

que nunca llegará 

a menos que recibas ayuda.


Y frente a situaciones de este tipo

nos tenemos que unir

para ayudar al desvalido

parecería poco, pero cualquier ayuda es buena.


De repente les llevo ropa que ya no usamos

botellas de pet, cuadros, ollas

cualquier cosa que puedan vender

y que ayude a pagar análisis.


Ya tienen su red de ayuda

con los mejores médicos 

y mejores no quiere decir caros

además se preocupan por la calidad de vida.



Todavía les queda la esperanza

porque a pesar de todo,

muchos tienen posibilidades

de ver muchos buenos mañanas.


Sin dejarse vencer, sin tristeza

toman nuevas fuerzas

cuando les estiran una mano amiga

que los saque del hoyo en el que están. 


Y resurgen, tal vez sin una parte de sí 

pero al fin completos 

vivos todavía esperando

por su siguiente aventura.


Hoy los recordamos con respeto

son las y los valientes

que han sobrevivido

a los tratamientos de cáncer. 


Que traen huellas de su triunfo

en su cuerpo

pero mantuvieron vivo lo más importante

el espíritu,  la voluntad, por un nuevo mañana.


Marcia

7 de junio 2026

7 de junio, dia de los supervivientes de cáncer 

Bueeeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo en esste dominguito fresco desde mi rincón favorito para escribir, después de un día de competencia de caminata seguido por un merecido descanso, afortunadamente la bacteria que no se quería ir de mi cuerpo ya está cediendo al tratamiento y me siento mucho mejor.


Es increíble que algo tan pequeño fuera el motivo de que no escribiera la semana pasada en domingo, pero bueno, escribí un día después que es lo importante, recuerdo aquella anécdota de cuando estaba tomando un curso de auto estima, la clase era cada semana durante más o menos tres meses, cada semana había tarea y yo siempre llevaba la tarea puntual, no crean, eso me creaba cierto estrés porque se juntaba con el trabajo y el cuidado de mi marido y mis hijos, que en ese entonces estaban pequeños.


Un buen día llegó que simplemente no hice la tarea, no es que no tuviera tiempo, o ganas, simplemente se me olvidó,  como cuando te pierdes en tu propio ser, estás disfrutando tanto del ser que lo demás pierde importancia, esa vez llegué a la clase con la psicóloga y con la mayor tranquilidad del mundo, por primera vez en mi vida, le dije que no había hecho la tarea, no me importaba la respuesta, lo importante era el motivo por el cual no había hecho la tarea, una comodidad con mi ser que nunca antes había sentido, contrario a lo que esperaba, la doctora me felicitó por soltar esa imagen tan perfecta que tenía de mi misma, por dejar que la imperfección ocupara algo de ese espacio que era yo y que eso no implicara un trauma, en ese entonces aprendí algo muy importante: no pasa nada si algún día dejas de hacer algo.


Y el domingo pasado, después de casi seis años de publicar en fin de semana publiqué en lunes porque me sentía excepcionalmente mal de salud, y nada pasó,  nadie reclamó y de todos modos me acompañaron como cada semana, gracias por ello, gran aprendizaje, no hay que exigirnos todo el tiempo ser perfectos pues todo tiene más de una solución.


Y bueno, sucede que durante la semana estaba leyendo Facebook y leí en la página de Musas A.C. sobre lo que se celebra el día de hoy: Dia de los sobrevivientes del cáncer. 


No he estado cerca de alguna persona que tenga cáncer, al menos a sabiendas, han de saber ustedes que cuando yo tenía 27 años, mi hijo menor acababa de nacer y me entero que mi abuelita por parte de mi papá se puso mal en su casa y que estaba en el hospital porque el cáncer había vuelto a su pecho y le estaba entrando agua a los pulmones, en ese entonces me enteré que abuelita había sido diagnosticada de cáncer diez años atrás y ya había recibido tratamiento con éxito, no sé qué sentí o qué siento ahora porque nunca me enteré y eso que la fui a visitar varias veces, incluso con mi hjo mayor chiquito y nunca me enteré que tuviera cáncer, tal vez estaba yo tan distraída en mis propios asuntos que nunca me fijé más allá de lo que ella quería mostrar, en fin que trató su cáncer en silencio para algunos de nosotros y recibió apoyo de otros, al final sucumbio ante la enfermedad, pero logró vivir victoriosa durante diez años, que no fueron fáciles porque mi abuelo ya había muerto cuando a ella la diagnosticaron, prácticamente estaba sola ante la enfermedad y la enfrentó así, con lo que tenía, su propia voluntad y ganas de vivir.


Abuelita Refugio era una señora alegre, elegante, que gustaba de ir al cine maquillada y perfumada, se pintaba el cabello lleno de canas de rubio cada mes, yo soñaba tener el cabello así a su edad y poder pintarlo del color que quisiera sin tener que decolorarlo, ella me enseñó a coser, repostería, me fomento el hábito de la lectura y me consentía comprandome dos libros de matemáticas, uno para divertirme durante las vacaciones y el otro para el curso siguiente, ella me escuchaba con atención y me hablaba de mil cosas mientras hacía la limpieza de la casa, cocinaba o mientras íbamos a la calle a hacer mandados, siempre con la actitud de una gran señora, en un tiempo fue maestra de yoga y en otro tiempo hacía lociones reafirmantes de hierbas con mi papá para venderlas.


Y nunca me di cuenta cuando tuvo cáncer. 


Después de que me enteré,  abuelita murió muy rápido, en sólo un fin de semana, fue muy triste y muy confuso para mí, pero admiro su fortaleza, sus ganas de vivir y agradezco esos diez años que nos dio de ella misma, hasta que no pudo más y se tuvo que ir a descansar.


Como abuelita Refugio, hay miles y miles de luchadoras y luchadores valientes que toman la esperanza como estandarte y deciden no rendirse a pesar de que la empresa es difícil y de que las condiciones en México no siempre son las mejores para alguien que padece de cáncer y que es un simple trabajador mortal o una viuda que no tiene trabajo, o un niño, en fin, tantas personas dignas de nuestro respeto a las cuales podemos ayudar si queremos, yo voy a Musas más o menos cada tres meses a llevar algo, cuando mamá murió, doné todo, las toallitas, los pañalitos, la silla de ruedas, la ropa en buen estado, los cuadros y demás cosas, un día me dieron un ramo de flores que agradecí pero lo que más agradezco y vienen las lágrimas de emoción a mi corazón al recordarlo, fue cuando les pedí ayuda para Cynthia, yo tenía pensado todo un discurso de convencimiento y sin necesidad de eso me dijeron Sí podemos ayudar, asi, sin más,  entre un mundo de tanto No, recibir un sí tan rotundo alimentó mi alma, por eso no cambio mi causa, les sigo donando aunque no conozco a las personas a las que ayudo con ello, no es necesario, simplemente trato de dar lo que puedo a alguien que lo necesita.


En fin, que este día es para recordar a todos estos valientes luchadores que se han enfrentado a esta enfermedad tan trágica y cruel que debilita pacientes y familias y que necesita de la unión de todos para apoyar en lo que podamos.


Un abrazo a los que han pasado o están pasando por esta enfermedad y mi mayor respeto, pues son ejemplo de lucha y fortaleza. 


Eso es todo mis querides lectores, les agradezco infinito su visita a esta su casa como cada semana y les espero la semana que viene con otra historia qque nos haga sentir y pensar.


Sean generosos como unas altruistas lombrices 


Con amor

Marcia

7 de junio de 2026

Utopias 

Manejando por la ciudad

pude ver la opulencia de algunos

que ni siquiera son de aquí 

sus casas grandes y hermosas tambien.


Jardines bien podados

altas bardas que limitan la entrada

ventanas amplias

para alimentar el interior de sol.


“Departamentos de lujo”

decia el anuncio

100, 200, 300 metros

tal vez de dos pisos también.


Más adelante, la casa del proletario

chiquita, desde 40 metros a 52, no más 

como si uno no quisiera

más espacio para vivir.


Gracias a los que estamos abajo

los de arriba tienen en abundancia

y de ninguna manera lo soltarán

mucho menos compartirlo.


Mas adelante, veo dibujos del mundial

a esos futbolistas los pusimos

en el pedestal también 

con nuestras compras, por eso siguen ahí.


Y veo frases

“la ciudad de los jovenes”

yo agregaria

“que no tienen oportunidades”.


“La ciudad de la inclusión”

decía el letrero

sí claro, donde a nadie se le critican

sus preferencias sexuales.


Y así, habia otros

“La ciudad de las mujeres”

“La ciudad de la libertad”

“La ciudad de las oportunidades “


Y viene la pregunta a mi mente:

¿De qué ciudad estaremos leyendo?

en la que un salario de $9,500 pesos

debe alcanzar para una familia de 5.


En la que todos tienen escuela,

independientemente de donde vivan

y cuando terminan de estudiar

tienen trabajo seguro.


La ciudad que embellece

tanto Polanco como Iztapalapa

y no solamente

de camino al aeropuerto.


¿A qué ciudad te refieres? Clara

Por que a esta no,

en este mundial mostraremos la herida abierta

del proletariado que ya no puede.


Ya no le alcanza para comer

mucho menos para pagar un hogar digno

a si te enfermas, pues espera tres horas

aguantando el malestar.


Nos gusta el mundial

pero no queremos fingir lo que no somos

queremos hospitales, escuelas

para todos.


Queremos vivienda digna

para todos

oportunidad y empleos

para todos, sin importar nuestro origen.


Queríamos y seguimos queriendo

justicia e igualdad

por que lo que tengo ahora y lo que tiene el de Polanco

no es proporcional a lo que trabajamos.


Marcia

1 de junio 2026


De cara al mundial 2026

Bueeeeeeeenos días mis querides lectores, les saludo en este lunesito hermoso, creo yo, porque no he salido, desde mi rincón favorito para escribir, rodeada de medicamentos, papel de baño y muuuuuucha agua para superar ésta infección que tengo en la nariz y en la garganta, por cierto, cuídense mucho y coman sano porque el virus anda fuerte y nos puede dar desde una gripita hasta infección fuerte. 


Una de las cosas que entiendo estando recluida en mi cuarto sin poder salir es que la vida sigue su curso, con o sin nosotros, me perdí un karaoke con mis queridos amigos de la acuática NV, ni modo, ya será para la próxima, estoy segura de que se divirtieron por mi también, je je.


Y bueno que hablando del mundial de foot ball que ya se avecina y en el que Clara nos pide que no salgamos de nuestra casa para que los visitantes puedan disfrutar la ciudad, no me consta ¿en serio dijo eso? Pues ¿qué creen? Que sí lo dijo, lo busqué y dijo que no hiciéramos desplazamientos innecesarios como “ir a la escuela o al trabajo” para que los turistas puedan disfrutar de la ciudad, que trabajemos home office, bueno, yo ya trabajo home office, pero da la casualidad de que sólo somos el 19.5% los que trabajamos así, o sea que los desplazamientos al lugar de trabajo vienen siendo más que necesarios.


Ese tipo de comentarios de nuestros gobernantes nos hace entender la situación en que vivimos, lo mucho que ya hemos dado para que esta relación gobierno - trabajadores resulte y lo poco que hemos recibido a cambio y nos hace entender que de seguir así cada vez recibiremos menos y menos, tan sólo piensa en lo que comprabas hace 10 años, 20 años y 30 años con tu dinero, cómo ha ido disminuyendo, te pongo un ejemplo:


Precio de la canasta básica CDMX 1996: $300 pesos al mes por persona

Salario mínimo CDMX 1996 $30.20 pesos diarios, necesito mi sueldo de 10 días para comida.

 

Precio de la canasta básica CDMX 2006 $805.34 al mes

Salario mínimo CDMX 2006 $48.67 pesos diarios, necesito 16 días de mi sueldo para comida.


Precio de la canasta básica CDMX 2016 $1333 al mes

Salario mínimo CDMX 2016 $73.04 pesos diarios necesito 18 días de mi sueldo para comida.


Precio de la canasta básica CDMX 2026 $4,950

Salario mínimo 2026 $315.04, necesito 15 días de mi sueldo para comida.


Independientemente de los días que necesito para comprar mis alimentos noten que los que los venden no le pierden, sube y sube la cantidad, nunca baja.


Esto para una persona, pero si dos o más personas viven con un ingreso, la cosa empeora, y si consideramos que no sólo de canasta básica vive el ser humano, sino de ropa, medicinas, útiles escolares, vivienda digna y demás imagina el panorama.


Es una situación amenazante que hoy ya viven nuestros hijos, ni pensar que puedan comprar un departamento por si mismos, ya no tienen fondo para su jubilación, de hecho, las personas que empezaron a trabajar después de 1999 ya no lo tienen, la mayoría o muchos de nuestros lectores ni siquiera había nacido cuando esta prestación se perdió.


Esta circunstancia, nos la han vendido tan bien que la hemos comprado y ya no nada más vemos a tal gobernante que se robó del erario público, sino al empresariado, la banda que trata de picar los ojos a la demás banda, entre todos nos estamos haciendo la vida imposible hasta que el sistema, que es lo que no funciona, colapse, pero podemos hacerlo colapsar más rápido, podemos usar nuestro poder adquisitivo para comprar lo que de veras nos beneficia, de la tiendita, del productor, podemos dejar de entregar nuestro dinero y con ello nuestro apoyo al gran productor que abusa y se enriquece con nuestros pocos centavos, podemos comprar nacional en vez de importado, zapatos de Lolkina en lugar de Andrea o Price shoes, podemos baja al rico de su pedestal y hacerle entender qué tipo de productos queremos, qué tipo de vida queremos, con nuestras preferencias, con nuestras compras.


Sí podemos, la pregunta es: ¿lo haremos? Sería maravilloso que tomáramos el camino difícil pero firme para luchar por lo que nos merecemos y por una sociedad más justa.


Eso es todo por hoy mis querides, les agradezco infinito su compañía en este momento de enfermedad y de filosofía y les espero la semana que viene con otro artículo que nos haga pensar y sentir.


Sean juiciosos como unas inteligentes lombrices


Con amor

Marcia

1 de Jun 2026

Si pero no

Mi cuerpo no existe para tu deleite

sino para albergar mi ser

detrás de mi cara, como quiera que sea

hay un complejo ser con mucho que ofrecer.


El hecho de que seamos, mujer y hombre

no tiene nada que ver

con nuestras capacidades 

ni con nuestras inseguridades.


Pero es un hecho que todavía 

tenemos vidas diferentes

decididas por nuestro sexo

todavía hay ideas retrógradas. 


Que nos separan, nos dividen,

me mandan a la cocina

y a ti a la sala a descansar

mientras yo cuido a los niños también. 


Las etiquetas hombre - mujer nos persiguen

hombre proveedor, protector y etc etc etc

mujer administradora, seguidora y etc etc etc

eso ya no funciona ahora.


En los tiempos de las cavernas 

esa organización era necesaria

sobre todo para preservar la especia

ahora las amenazas son más sutiles.


He tenido la fortuna de ver

hombres que cocinan y muy bien

y que no dejan un desastre en la cocina

para que yo lo limpie después. 


He visto hombres llorando al ver una peli

aceptando su lado femenino

sin que tenga siquiera que ver

con sus preferencias sexuales.


He visto hombres amigos de nosotras,

que valoran nuestro pensar

sin querernos llevar a la cama

y con tristeza he visto lo contrario también. 



Lo más romántico es cocinar juntos,

limpiar juntos, compartir experiencias

y lo pude vivir y lo aprecio

por eso sé que vamos por buen camino.


Aunque todavía falte mucho por hacer

para tener respeto a nuestra inteligencia 

estamos en buen camino de educar

y cambiar sociedades y vidas, para bien.


No soy partidaria de lo bueno y lo malo,

de descartar los pensamientos de otros

pero tampoco me gusta el conformismo,

el hacerme menos, el no sentirme merecedora.


Porque no es así,  los dos nos esforzamos por igual

justo es, que recibamos la misma recompensa

tendremos el valor de pedir cuando es preciso

y de dar, cuando la ocasión lo requiere, por igual.


Benditas nuestras diferencias

que nos hacen ser quienes somos

pero no determinan lo que merecemos

o nuestros deberes en la vida.


Las circunstancias dictaran 

si nos toca cocinar o cuidar

o si nos toca proveer y proteger

independientemente de nuestro género. 


Marcia

24 de mayo 2026

¿Hombres contra mujeres?

Bueeeeeeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo en este dominguito bipolar desde mi rincón favorito para escribir, como que no se decide hoy, de repente sale el sol resplandeciente y de repente llueve y luego vuelve a salir el sol, ja ja como sea agradecemos porque ya no tenemos los calores de hace algunas semanas.


Ya estoy mejor de mis ojitos y casi termino mi tratamiento y qué bueno porque el miércoles tendremos presentación con el coro y hay que divearse una vez más para lucir bien, además de que el martes inicia el maratón de las ballenas y tendré que volver a la alberca, ruego para que el martes ya esté recuperada para poder competir sin preocupaciones, ¡yeiiiiiii!, serán las primeras sesiones de nado con aletas del año y las espero con ansia, es muy agradable cuando estás nadando por media hora sin parar, escuchando la musiquita de los audífonos y pensando en mil cosas a la vez que vas nadando, es un deporte muy mental que requiere concentración pero que te da la oportunidad de meditar y apreciar lo que tus sentidos perciben, de repente duele una parte del cuerpo, pueden ser los brazos o las piernas por el cansancio que provoca, ya sea la brazada o las aletas, hay que controlar la respiración, evitar la desesperación o la ansiedad y tomar las cosas con calma, la natación es un deporte que forja carácter y voluntades, nos hace fuertes tanto por dentro como por fuera, además de que lo podemos practicar sin que se vea comprometida ninguna parte de nuestro cuerpo porque es cero impacto gracias a que el agua nos amortigua en todo momento, realmente es una bendición poder practicar este deporte y me siento afortunada y emocionada porque ya vamos a iniciar el maratón de diez sesiones de media hora como cada año.


Y bueno que sucede que vi una peli de Sasha Baron Cohen, que es un actor al que le gusta interpretar sátira, o sea hacer películas divertidas con una potente crítica social, aunque recuerdo que ya había visto otra película con el mismo tema y secuencia exactamente, pero bueno, la intención es lo que cuenta, y en esta ocasión la película trataba de como la sociedad convierte a las mujeres en cosas para el placer de los hombres, seres descartables por otra más joven que no pueden aportar más que su belleza y unas horas de placer, las mujeres a las que no tiene caso escuchar porque no tienen nada bueno o interesante qué decir y que no se cree que puedan tener talento creativo, al inicio de la película escuchabas frases totalmente sexitas como: ¿estás en tus días? o claro que me encanta tu presentación (hablando del físico de la mujer, por supuesto), o yo la tengo difícil porque tengo que competir contra otros cien como yo, tú eres afortunada porque conseguiste el puesto sólo por ser mujer, así que disfrútalo. 


En la primera parte de la peli pensé ¿es en fuc$%·”” serio? Perdón por mi francés,  y es que así es la sátira, exageran para mostrar un punto, mostraron a la mamá en su cumple cocinando y súper ocupada mientras los hombres estaban “descansando en la sala” sin importarles nada.


Parece exageración y salido de una película, pero no lo es, estas situaciones tristemente siguen sucediendo hoy en día, sin embargo lo que me gustó de la trama es que mostraban el otro lado de la moneda, la mujer que fomenta ese comportamiento, que no se cree merecedora de nada y que permite esa clase de actitudes por parte de los hombres y simplemente se deja llevar.


No es una película que critica a los hombres exclusivamente sino a los dos géneros como sociedad responsable y al final llega a un punto de entendimiento de que nuestro sexo no define nuestras capacidades ni qué tanto podemos crecer profesionalmente y personalmente.


Afortunadamente me ha tocado ver también el otro lado de la moneda, como dice el poema, y eso me hace creer en que podemos cambiar esos estereotipos que tenemos ya no tan arraigados, diría yo y que nacen de la comodidad, ya sea de unos u otros (seamos honestos), creo que debemos ocuparnos en pedir cuando tengamos que pedir y dar cuando tengamos que dar, por igual, para que se equilibre la balanza y tengamos trabajo en equipo e igualdad, así podremos esforzarnos por igual, disfrutar por igual y estar más unidos en el proceso, abrir nuestro entendimiento y realmente esforzarnos por comprender la situación de las personas que comparten con nosotros creo que nos dará esa empatia que nos llevará a relaciones más consideradas y profundas; hay que reconocer que de los dos lados hay comodidad, es cómodo tener un hombre que te resuelva la vida y también es cómodo no tener que lavar tu propia ropa o hacer tu propia comida, pero no es como que alguien tenga que cocinar todo el tiempo y alguien tenga que proveer todo el tiempo, o tal vez sí,  pero en la medida en que entendamos el esfuerzo que están haciendo las personas con la que vivimos, llámese esposos, hermanos, hijos, padres, rommies y demás acompañantes, entenderemos que todos traemos un morralito de deberes en la espalda y también todos merecemos comprensión y respeto y tal vez este sea uno de los caminos para conciliar los puntos de vista y experiencias entre hombres y mujeres y logremos por fin deshacernos de esos estereotipos que nosotros no inventamos y que ya no nos funcionan hoy en día.


Eso es todo por hoy mis querides, espero que en su semana logren fomentar la igualdad con personas de sexo diferente que sean importantes en su vida.


Sean igualitarios como unas justas lombrices


Con amor

Marcia

24 de mayo de 2026

No te abandones

En el momento en que me detengo

mi organismo reclama

por mantenimiento,

ya no soy la misma jovencita de antes.


Necesito constantemente cuidado

para vivir sin dolor

dolor físico,  mental y espiritual

mi ser es un pequeño todo.


Tan insignificante como grano de arena

pero tan importante para mi

mi salud, mi movimiento

mi bienestar.


Mi cuerpo es mi universo

y es mi deber que funcione,

si no al cien, lo mejor que se pueda

considerando mi edad.


Recuerdo los años mozos

de soportar el dolor

sin hacer nada al respecto

ahora me pregunto ¿por qué? 


¿Por qué dejar pasar el tiempo?

¿Por qué había ese descuido?  

¿Qué es más importante 

que uno mismo?


La dirección de la sociedad

mete ideas en mi cabeza

para que trabaje sin parar

aunque necesite atención. 


Nos enseñan que nada

es más importante que la producción 

ni siquiera uno mismo,

somos máquinas descartables.


Nos atienden con servicios de salud

deficientes e insuficientes

lo más básico para sobrevivir

alimentan nuestra mente con ideas.


De abandono, de descuido

nos acostumbramos a no merecer, 

ni aspirar a nada,

solamente a producir.


Y cuando la vida se acaba

o la enfermedad grave viene

sólo hay salubridad

para quien puede pagarla.


Y así la gente muere

esperando una atención 

que nunca llega, preguntando ¿por qué?

las cosas no fueron diferentes.


No debería suceder

que por una enfermedad

pierda uno hasta su casa

por no poderlo pagar.


El bienestar y la salud

deberían ser para todos

la educación no basta,

la conciencia sí, pero no todos la tienen.


Tú y yo somos seres comunes

nuestro daño es mínimo 

hay personas que arrasan con todo

y eso nada les importa.


¿Qué podemos hacer?

ante este huracán que nos arrastra

aún sin quererlo, 

somos pequeños para luchar contra él. 


Aunque suene a patadas de ahogado

a David contra Goliat

lo que podamos es bueno,

sólo hay que despertar.


Marcia

17 de mayo 2026

El mundo al revés 

Bueeeeenas tardes mis querides lectores, les saludo en este dominguito caluroson desde mi rincón favorito para escribir que valoro tanto, ¡ahhhhhhh! no hay como el hogar, y yo amo mi hogar.


En el artículo de hoy tal vez voy a desvariar un poco porque ando medio desvelada, sucede que el martes pasado empecé a sentir una molestia importante en los ojos y de inmediato fui con la oftalmologa, no conocía ningún doctor de esa especialidad, ya que no enfermo muy seguido de los ojos, sin embargo hoy en día son muy fáciles las búsquedas por internet, sucede que tengo una infección provocada por unos virus en mis ojos y es lo que me causaba la molestia, la doctora me recetó dos tipos de gotas, unas cada cuatro horas y las otras cada seis horas, entonces los horarios en la noche son: a las once, tres de la mañana, cinco y siete de la mañana, o sea tres interrupciones a mi sueño.


A veces me vibra la muñeca avisando que ya me toca la siguiente dosis y estoy tan dormida que me pongo las gotas que no son, cosa que me da mucha risa, afortunadamente sólo ha pasado un par de veces, total que ya llevo una semana con este ritmo de sueño, no soy muy buena para dormir en el día y aparte hay que trabajar y hacer ejercicio, el coro, el canto y estudiar, se vuelve bastante pesado cuando no hay ganas para hacerlo, pero bueno, hay que respirar profundo y dar un paso a la vez, ya nada más falta una semana de tratamiento.


Pensando en aquella cuestión de la molestia tan grande que sentía en los ojos y en la urgencia de tener una atención profesional, me quedé pensando en aquella vez que nació mi primera hija, yo era muy joven, sólo tenía 17 años, ella nació antes de tiempo y sólo vivió medio día porque nació prematura, desde el día en que nació empecé con un dolor en el coxis que me daba al pararme y al sentarme, no me atendí nunca ese dolor, cuando tuve mi segundo embarazo cuatro años después, el dolor se fue por sí mismo.


Ahora me pregunto por qué no me atendí en ese entonces, o por qué perdí piezas dentales por no atenderme también y me tuve que poner puentes después que me salieron más caros.


Recuerdo que en esos ayeres para mi era sumamente importante no faltar al trabajo, si tenía alguna enfermedad que no era incapacitante me aguantaba o me resignaba a lo que ahora mi cuerpo no podía hacer, llámese enfermedad física, mental o espiritual, porque nuestro organismo es un todo.


Ahora entiendo que ese tipo de conducta no se originó por algo que me dijeran en el trabajo o en mi casa, ni siquiera por no tener dinero, porque tengo seguro social, en cualquier momento pude ir a consulta, la cosa era no faltar a la escuela (en ese tiempo estaba estudiando), tampoco podía poner el pretexto de que tenía hijos y que estaba guardando los permisos para ellos porque no tenía hijos y ni siquiera puedo decir que ya me sentía mejor, porque durante cuatro años entre un embarazo y otro, el dolor persistia al momento de sentarme y pararme.


¿Cuántas veces me habré sentado y parado en cuatro años? ¡increíble soportar el dolor por tanto tiempo!


Y no soy la única, de manera muy sutil se nos inculca que el trabajo, o el deber, es lo más importante que podemos tener y que debemos tomarlo como una prioridad y es por esto que hay miles de historias de descuido; descuido de nuestra salud, descuido de nuestra dieta, descuido de nuestro cuerpo al no hacer ejercicio.


Y no digamos que después vienen las consecuencias graves, porque la realidad es que uno no sabe en qué momento le llega un cáncer de pulmón a alguien que en su vida ha fumado o un cáncer en la sangre a alguien que ha tenido una vida sana.


Entonces no, la enfermedad le puede pasar a cualquiera y en las condiciones que sea, pero ¿será que sólo debemos esperar el triste final?


No precisamente, el mensaje aquí es no dejarnos, al primer síntoma atendernos, dejar de soportar tanto dolor físico,  mental y espiritual.


Trabajar en nosotros mismos, en que nuestra salud esté bien, en alimentarnos sanamente para sentirnos mejor, apartar tiempo para hacer el ejercicio que más nos gusta y para tener pasatiempos que sean sólo para nosotros.


Hay una pregunta que siempre nos hacemos ¿por qué nací? o ¿para qué nací? 


Si lo pensamos, somos como granos de arena en el desierto, viviendo en un cosmos inmenso, lleno de maravillas, pero da la casualidad de que dentro de ese cosmos está lo infinitamente grande, que es nuestro universo y lo infinitamente pequeño, que está dentro de nosotros y de todas las partes de nuestro cuerpo.


Así que el hecho de que seamos infinitamente pequeños no quiere decir que tengamos cuidados infinitamente pequeños, sino adecuados a nuestro maravilloso ser.


Estamos en esta vida para hacer lo que queramos de ella, porque tenemos el don de la libertad desde que nacemos y dentro de esa libertad debemos de considerar nuestro cuidado, precisamente para poder ejercer nuestra libertad de la manera que mejor nos plazca.


Sé que estamos inmersos en un mundo al revés, donde unas cuantas personas, hambrientas de dinero deciden la vida de unos cuantos, es momento de abrir los ojos y ver por nuestra persona, proponernos estar bien y que eso sea una prioridad, nos han mandado mensajes durante toda nuestra vida como: “tienes que trabajar para que puedas comprar cosas” “Liverpool es parte de tu vida” Sears te entiende” “Soy totalmente Palacio”, “Todo el mundo tiene un jetta, al menos en la cabeza” “A que no puedes comer sólo una” “Recuérdame” “Es un pequeño lujo pero yo lo valgo”.


Entonces ¿por qué no valgo el propio uso de mi tiempo en lo que me haga feliz y me haga bien? ¿por qué no tengo tiempo ni siquiera de cocinar una comida sana porque tengo que presentarme temprano a trabajar después de dos horas de estar en el transporte público? 

¿por qué no tengo tiempo para hacer ejercicio? ¿ni cuidar de mi salud cuando estoy enfermx? ¿o ir al psicólogo cuando necesito trabajar en mi interior? 


Porque eso implicaría que estamos despertando nuestra conciencia y nos estamos dando cuenta de lo que de veras importa y en ese momento nos daremos cuenta que la vida no sale tan cara, los lujos no nos dan la felicidad, el bienestar no cuesta tanto y nuestra salud no tiene que ser un triunfo.


Es momento de tomar nuestro lugar como centro de nuestro propio universo, estar bien en todos los aspectos, reconocer que somos valiosxs y empezar a brillar con nuestra luz propia por fin.


Y eso es todo por hoy mis querides, espero que en su semana se puedan apreciar e inicien cambios importantes que sean el reflejo del amor que sienten hacia ustedes mismxs.


Sean auto valoradxs como unas dignas lombrices.


Con amor

Marcia

17 de mayo de 2026

La valentía del no saber

Ella no sabía que viviría 

la mayor aventura de su vida

que los sentimientos aflorarian

como nunca antes y la inundarian.


Que ese amor obsesionado

sería su bendición 

y en ocasiones

su perdición. 


Nadie le dijo 

que ser madre dolía 

el cuerpo, el espíritu 

y a veces el corazón. 


Que nunca volvería 

a dormir como antes lo hacía 

sin preocupaciones

sin ese miedo a la pérdida. 


Ignoraba que esa empresa

era para toda la vida 

y aún más 

que no tendría descanso algun día.


Que en algunas ocasiones

tampoco habría ayuda

pero siempre encontraría quien

criticara y cuestionara su desempeño.


Y entonces cuando el cansancio llegaba

deseaba dejar de ser mamá 

por un breve momento

para recuperar el aliento.


Y volver a ser libre de nuevo

tener sus propios sueños,

suyos y nada más 

como antes de su gran aventura.


De repente,

se vio envuelta en un sueño

que la llevaba a crecer y volar

por horizontes inexplorados.


Después de años de existencia

al margen y al servicio de otros

se dio cuenta de su propio ser

y de su propio valor.


Nunca dejaría de ser madre

pero tampoco dejaría más 

su yo de lado

no se abandonaría así de nuevo.


Entendió que como madre es guía,

es fortaleza, por un breve tiempo

y después cada quien es responsable, 

dueño de su propia vida.


Y fue libre de nuevo, siendo madre también 

y vio crecer a sus hijos

al tiempo que evolucionaba

y se convertía en otro ser.


Más fuerte, más bella

como nunca antes llena de vida

lista para recibir con brazos abiertos

lo que quedara por vivir.


Marcia

10 de mayo 2026

La mamá que quería dejar de serlo

Bueeeeeeeenas tardes querides lectores, les saludo en este domingo de clima inmejorable desde mi rincón favorito para escribir, después de un día de tranquilidad arreglando ropa para no morir de calor en el gym y festejando el día de las madres de la mejor forma del mundo, viendo pelis con mis hijos.


Desde hace ya algunos ayeres me celebro a mí misma el día de las madres, no me encanta la mercadotecnia del asunto, por eso prefiero no salir a celebrar, aparte de que todo está lleno, incluso en la última semana el tránsito ha estado fatal y se lo atribuyo a las compras del día dee las madres.


Es curioso pensar en este papel de las madres hoy en día,  no sé a ciencia cierta cómo es ahora, pero antes la imagen de las madres era de una persona abnegada y angelical que siempre estaba sonriendo haciendo las labores más aburridas y las que nadie quiere hacer, limpiando la casa, cocinando, reparando ropa, forrando cientos de cuadernos, lavando, ser chofer para todo mundo, enfermera, psicóloga y todo eso con la mejor actitud y dando gracias todos y cada uno de los días que le quedaban de vida por la bendición de haberse “realizado” como madre y haber podido tener la fortuna de una familia que la quiera y la valore por sobre todas las cosas y así se iba un día y luego otro, hasta que las canas cubrían su cabeza y se daba cuenta que había vivido a través de sus hijos, que les había dado todo y ellos, como todos lo hacemos, hicieron su vida y se fueron a vivir su propia aventura dejando a mamá olvidada con sus pensamientos, regalándole de vez en cuando una llamada por teléfono o llevándola a comer el día de las madres.


Bueno, yo me imagino que tal vez eso era antes, ahora tenemos mamás realizadas, que cumplen sus sueños, que no ponen a los hijos y al marido como pretexto para no atreverse a ir en busca de sus deseos, tenemos mamás fuertes y valientes que se cuidan a sí mismas como prioridad para después poder cuidar de los demás; mamás que educan a los hijos y al marido para que sean independientes y para trabajar como equipo, mujeres que dicen lo que piensan sin pelos en la lengua y que son escuchadas en todo momento, su opinión cuenta y tanto hijos como esposo la valoran ¿o no?.


Afortunadamente podemos disfrutar de una comunicación familiar que revitaliza, que construye y nos da todo el apoyo que necesitamos para tener éxito y paz en esta vida.


Pero ¿entonces porqué una mamá querría dejar de serlo, aunque sea por un momento si es la profesión más cool del mundo?


Pienso que como el poema lo dice, la mercadotecnia todo el tiempo nos vende que ser mamá es lo más lindo del mundo, cuando ser mamá es muchas cosas en exceso, lindo no es un adjetivo adecuado para definir la maternidad, en la que experimentas un amor desaforado doloroso y constante, tienes a tu cargo personitas súper valiosas,frágiles y pequeñas que están en crecimiento, es una labor muy retadora que requiere esfuerzo diario, fortaleza y mucho valor para superar los errores, porque los hay, y muchos, tiene muchos momentos hermosos, pero también momentos de lágrimas y no sólo nuestras lágrimas, cualquier error puede dañar a los que más queremos, nuestros propios hijos.


Cuando ves a ese ser tan pequeño por primera vez, tu mundo cambia completamente y nada más importa, ni siquiera tú misma, caes como en un trance, en el cual esa pequeña o pequeñas personas son el centro de toda tu existencia, de principio ellos necesitan de ti para vivir porque así es la naturaleza, sin embargo poco a poco nos van necesitando menos, van creciendo y teniendo ideas diferentes, producto de épocas y retos distintos, si no lo comprendemos nos quedamos en el camino, solas y sin poder comunicarnos con ellos.


Y es que no es que quiera uno dejar de ser mamá, sino dejar de resolverle la vida a los demás, que por una vez en la vida pueda hacer lo que quiera, llevaba tantos años dedicándome a los demás y a ser madre y líder de la familia que olvidé lo que quería,  el trabajo ya no era una fuente de satisfacción personal, sino un modo de sustento para mi familia, por lo tanto se empieza a volver tedioso y obligatorio, fuera de la casa, la familia y el trabajo no había nada más, siempre trabajadora para mi familia, siempre mamá para mis hijos, siempre esposa, pero nunca yo y entonces olvidé preguntarme ¿qué es lo que quiero hacer con mi vida? porque todos saben qué quieren de su vida, mis hijos saben lo que quieren, mi esposo sabe lo que quiere y van por ello y lo consiguen ¿en dónde quedo yo? ¿Cuándo me va a tocar decidir sobre mi propia vida? tal vez cuando mis hijos crezcan.


Luego los hijos crecen y hay que ayudarlos cuando dejan el nido y luego tienen su propia familia y hay que ayudarlos con los nietos y ¿dónde quedaron mis sueños? tal vez después haya tiempo, pero cuando ese tiempo llegue ya no tendré fuerzas, seré apenas un suspiro de lo que era ayer y será demasiado tarde, después de una vida de entrega sólo quedaré yo, pero ¿qué es lo que queda de mí para mi misma?.


Y es ahí cuando surge el deseo de volver a ser quien era antes de tener hijos, un poco más joven, más hermosa, más segura, más valiente y más yo.


Y llega la pregunta crucial ¿qué diablos quiero hacer con mi vida y porqué hasta ahora no lo he logrado? y dejo de pensar como mamá y pienso como mujer, como persona en lo que quiero alcanzar y cómo lo voy a conseguir, empiezo a planear en qué momento hacerlo sin dejar de ser mamá, pues mis hijos me necesitan y es una labor de todos los días y me doy cuenta que la única que había aplazado las cosas soy yo, que la que me puso en último lugar soy yo, ni mi marido, ni mis hijos, es mi responsabilidad hacerme preguntas, analizar mi sentir y actuar en consecuencia y el tener una familia no es un impedimento para lograr mi felicidad individual.


En el momento en que me atreví a alzar mi voz y pedir ayuda ¿qué creen que pasó?  mi familia me ayudó porque les interesa que yo esté bien, así que repartimos quehaceres de la casa, repartimos responsabilidad para que nadie tuviera ni todos los derechos ni todas las obligaciones, entonces cuando realizo mis sueños dejo de ser mamá por unas horas y eso es hermoso, porque disfruto la esencia de mi ser, vuelvo a verme al espejo y reconozco a esa joven con toda la vida y sueños por delante y aunque ya no tenga toda una vida por delante lo que me queda es bastante prometedor y lo comparto con mi hermosa familia que me apoya en todo lo que quiero lograr.


Ser mamá no es olvidarnos de nosotras mismas, sino reacomodar nuestros horarios para que todos tengamos espacio.


Es hermosa la maternidad pero peligrosa si no controlamos el amor loco que tenemos por nuestros hijos y si no nos amamos realmente.


Los momentos de soledad son necesarios para replantear nuestra existencia y evitar perdernos en una serie interminable de deberes y roles asignados por la sociedad y por nosotras mismas, creemos que podemos todo, y sí podemos, pero el tiempo y la energía son finitos ¿a quién estamos dejando de lado por abarcar de más? 


No se trata de dejar a nadie de lado sino de compartir todo, hasta las obligaciones.


Y al final dejar de ser mamá por momentos es lo mejor que podremos hacer por nosotras mismas en beneficio de nuestros seres queridos que tendrán una mujer y una mamá más feliz, realizada, segura y con mucho más que brindarles.


Eso es todo por hoy mis querides, les agradezco su asistencia del día de hoy a esta su casa y les espero la semana que viene con una historia que nos haga pensar, sentir y a lo mejor hasta aprender algo.


Sean realizados y felices como unas valiosas lombrices


Con amor

Marcia

10 de mayo 2026

unsplash